BEIRUT, Líbano, ago. 21, 2006.- El número dos del grupo guerrillero Hezbolá dijo
este lunes, durante una entrevista televisiva, que uno de sus hijos resultó gravemente herido durante uno de los enfrentamientos con Israel en el Sur del Líbano.
El jeque Naim Kassem también rechazó llamados internacionales que piden el desarme de Hezbolá y agregó que le gustaría convertirse en un "mártir" en la lucha contra Israel.
"Lo digo claramente, la resistencia continuará. Debemos permanecer en estado de alerta con el enemigo (Israel)", le dijo Kassem al canal satelital Al-Yazira.
Sin dar detalles sobre las heridas de su hijo, Kassem dijo que su vida no corría peligro, pero que tardaría en recuperarse, porque la herida es "profunda".
"Uno de mis hijos fue herido en combate y el otro, gracias a Dios, ha regresado sano", dijo Kassem.
Volvió a reiterar que Hezbolá fue el vencedor en la guerra de 34 días contra Israel, que concluyó con el decreto de un cese al fuego por parte de Naciones Unidas el 14 de agosto. Agregó que la batalla no sólo es contra el estado judío.
"Hemos sostenido una guerra internacional contra Estados Unidos e Israel y la cooperación de occidente, que se mantuvo en silencio durante un tiempo", dijo Kassem.
Señaló que los líderes de Hezbolá y sus familias son un "componente indivisible de la batalla" contra Israel.
"Nuestra conducción, nuestros jóvenes, nuestras mujeres y nuestros niños son parte de esta marcha", dijo Kassem.
El líder de Hezbolá, Sheik Hassan Nasrallah perdió a su hijo mayor, de 18 años, durante un enfrentamiento con el ejército en 1997. Antes de que empezara la guerra de este año el 12 de julio, Nasralla señaló que había enviado a su otro hijo a los combates.