WASHINGTON, Estados Unidos, ago. 22, 2006.- La reforma migratoria de Estados Unidos, que permanece estancada en el Legislativo, podría incrementar los gastos fiscales en unos 126 mil millones de dólares en la próxima década, según un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) difundido este martes. El informe de la CBO también calcula que la reforma podría generar al gobierno ingresos por mil 700 millones de dólares en el período del 2007 al 2016, por el pago y multas del programa de trabajadores huéspedes y agrícolas.
Otros cálculos de ingresos en ese periodo de parte de los inmigrantes incluyen cerca de 44 mil millones de dólares en concepto de pago de impuestos, pero sólo si el proyecto de ley se modifica, según el informe.
El análisis de la CBO entregado al Congreso el pasado fin de semana y divulgado hoy, señala que el aumento de los gastos fiscales de Estados Unidos será como consecuencia de los beneficios sociales a millones de nuevos inmigrantes legales y el aumento de la vigilancia en la frontera.
Las medidas del proyecto de reforma aprobado por el Senado el pasado 25 de mayo estipulan la contratación de al menos 31 mil nuevos agentes e inspectores de fronteras en los próximos cinco años.
Otros gastos adicionales incluyen 3 mil 300 millones de dólares para la construcción y el mantenimiento de un muro de mil 200 kilómetros en varios tramos de la frontera con México.
Por otra parte, la CBO considera que los nuevos inmigrantes legalizados podrían reclamar beneficios superiores a los 50 mil millones de dólares en programas para sus hijos, seguridad social y seguros de salud.
La reforma migratoria propuesta por el presidente George W. Bush en enero del 2004 mantiene divididos a los republicanos en ambas cámaras del Congreso, muchos de los cuales se oponen a la aprobación de beneficios migratorios para los extranjeros indocumentados.
El representante republicano James Sensenbrenner logró que la Cámara de Representantes aprobase, en diciembre pasado, medidas draconianas contra los inmigrantes, entre ella la criminalización de los indocumentados y de las entidades que les den cobijo en Estados Unidos.
El análisis de la CBO estimó además que la reforma migratoria aumentaría la población estadounidense en 16 millones de personas en los siguientes 10 años, conforme se abre la puerta a la legalización de indocumentados.
Entre los nuevos ciudadanos o residentes se encontrarían 4.4 millones de trabajadores legalizados, 3.3 millones de trabajadores huéspedes en el programa de trabajo temporal y 2.4 millones de miembros elegibles de sus familias, como cónyuges e hijos.
Para el año 2024, si se mantienen la misma política migratoria, el aumento de la población ascendería a 24.4 millones, según la CBO.
El estudio se divulgó en momentos que los legisladores Republicanos realizan una nueva serie de audiencias de migración, en lo que ha sido criticado por los Demócratas como una táctica de dilación para evitar un voto final en la reforma migratoria en 2006.
El Senado y la Cámara de Representantes aprobaron versiones distintas de la reforma migratoria, pero el liderazgo Republicano no ha calendarizado la conferencia de conciliación, un paso necesario para buscar un documento de consenso que pueda ser objeto de votación.
A diferencia de la versión del Senado, que abre la posibilidad de legalizar a siete millones de indocumentados con al menos cinco años de residencia en Estados Unidos, la de la Cámara de Representantes excluye toda regularización y todo plan de trabajo temporal.
La CBO estimó que, en general, la reforma migratoria aumentaría el gasto público directo en 16 mil millones de dólares en el periodo 2007-2011 y en 48 mil millones de dólares en el 2007-2016.
Además elevaría el gasto discrecional en 78 mil millones de dólares en el periodo 2007-2016.
Bajo tales proyecciones, el costo total neto de la reforma migratoria del Senado sería de alrededor de 126 mil millones de dólares si es promulgada a partir de 2007.
Se espera que el nuevo reporte sirva de munición a los críticos de una reforma migratoria integral, dado el costo para los contribuyentes de Estados Unidos.
Sin embargo, los partidarios del proyecto de ley que legaliza a siete millones de indocumentados ha argumentado que una parte de la factura será erogada de todas formas aún si sólo se aprueba la versión más restrictiva de la Cámara de Representantes.