WASHINGTON, Estados Unidos, ago. 24, 2006.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dio la bienvenida al anuncio de Francia de enviar al Líbano dos mil soldados para la fuerza multinacional que vigilará el alto el fuego entre Israel y la guerrilla libanesa Hezbolá. "Es un paso importante para finalizar los preparativos del despliegue de la Fuerza Provisional de la ONU para Líbano (FPNUL)", dijo el presidente estadounidense en alusión al anuncio efectuado hoy por su homólogo francés, Jacques Chirac.
En una declaración difundida por la Casa Blanca, Bush expresó también su satisfacción por el hecho de que Francia haya decidido mantener el liderazgo de la fuerza multinacional en territorio libanés.
"Celebro la decisión de Francia, así como las promesas de Italia y de otros de nuestros aliados importantes", añadió Bush.
El presidente de Estados Unidos también alentó a otras naciones para que hagan sus propias contribuciones al nuevo contingente reforzado de la ONU en Líbano. "Estamos trabajando con Naciones Unidas y con nuestros socios para garantizar el rápido despliegue de esta fuerza" que, según Bush, ayudará a las fuerzas armadas libanesas a restaurar la soberanía del gobierno democrático en todo el país y a impedir que Hezbolá actúe como un Estado dentro de un Estado.
El mandatario estadounidense difundió esta declaración poco después de que Chirac pronunciase una alocución institucional televisada, en la que anunció que un total de dos mil soldados franceses se incorporarán a la FPNUL.
Según Chirac, Israel y Líbano han dado garantías de que las tropas francesas podrán actuar adecuadamente sobre el terreno, y la ONU ha aclarado de manera satisfactoria cuestiones como la cadena de mando y las atribuciones de la FPNUL reforzada, que debe pasar de dos mil a 15 mil soldados en los próximos meses.
De este modo, el Gobierno francés responde a la oleada de comentarios desfavorables que había suscitado en la comunidad internacional la decisión de mandar al Líbano a tan solo 200 soldados.