KUALA LUMPUR, Malasia, ago. 28, 2006.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el primer ministro de Malasia, Ahmad Badawi, relanzaron este lunes unas relaciones bilaterales basadas en la cooperación en materia energética, entre otras, que se quieren reforzar, y en una coincidencia de posiciones en política exterior. Chávez y Badawi se reunieron en Putrajaya (capital administrativa de Malasia, a 70 kilómetros de Kuala Lumpur) en el primer día de la visita oficial que efectúa el líder venezolano a este próspero país del sudeste asiático, al que llegó procedente de China en una gira que le llevará también a Angola.
La situación internacional, y en concreto la crisis en Oriente Medio por el conflicto palestino-israelí y los recientes ataques de Israel a Líbano, ocupó buena parte de la reunión entre Chávez y Badawi.
Aunque no hubo declaraciones tras el encuentro, antes, a su llegada en la madrugada de hoy a Kuala Lumpur, Chávez subrayó que Venezuela y Malasia coinciden en sus posiciones internacionales, “cada una con sus particularidades", especialmente en lo referente a la situación en Oriente Medio y en la condena de ambos países a la política israelí hacia Líbano y los palestinos.
Malasia preside actualmente la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), que agrupa a 57 países de mayoría musulmana.
Chávez también destacó antes de su reunión con Badawi el papel de Malasia en lo que llama la "nueva geopolítica mundial" de la multipolaridad frente a la hegemonía de Estados Unidos como única superpotencia.
La actual visita es, para Chávez, "parte de los esfuerzos para relanzar el G-15, el grupo de países emergentes del que forman parte, además de Malasia y Venezuela, otros como India o Egipto".
"Aquí tenemos la punta de lanza, la vanguardia de la caballería...para la nueva dinámica geopolítica mundial que se ha puesto en marcha hacia el posimperialismo", según el presidente.
"Los países emergentes estamos levantándonos con fuerza y se está relanzando la cooperación Sur-Sur", destacó.
Chávez también ha obtenido de Malasia su apoyo para la aspiración de Caracas de obtener un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, al igual que hizo en China en la primera etapa de su gira.
Tras la reunión se anunció que el primer ministro malasio visitará Venezuela del 17 al 20 de diciembre próximo.
Después del encuentro con Badawi, los ministros de Exteriores de ambos países firmaron un acuerdo bilateral para evitar la doble imposición y para prevenir la evasión fiscal.
Chávez viaja acompañado de ocho de sus ministros, entre ellos el de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, y el de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro.
El ministro de Planificación, Jorge Giordani, dijo a los periodistas que en la reunión con el primer ministro malasio también se habló sobre la estrategia y la necesidad de incorporar al empresariado privado de los dos países en la cooperación en el terreno económico y de infraestructuras, entre otros.
Por la mañana, Chávez fue recibido con una ceremonia oficial en el Parlamento en Kuala Lumpur por el rey de Malasia, Sirajuddin Jamalullail, y por Badawi, y tras concluir ésta, el soberano acompañó al presidente venezolano al hotel en el que se aloja, donde sostuvieron un encuentro privado y dejó instalado a su huésped, una especial característica de la hospitalidad malasia.
Después de la ceremonia en el Parlamento, el ministro de Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, se refirió a otro de los aspectos comunes entre Malasia y Venezuela, cuando dijo que el país asiático "es uno de los que ha desarrollado el concepto de mundo multipolar con mayor claridad".
Acerca de los recientes ataques israelíes en Líbano, Maduro señaló que desde Caracas y Kuala Lumpur "se comparte la idea de que los dirigentes israelíes deben ir a un juicio internacional por el asesinato de centenares de niños, hombres y mujeres inocentes".
Chávez y su delegación visitarán mañana una refinería de aceite de palma y una plantación de palma aceitera, pues uno de los proyectos de cooperación más importantes que se quieren acordar en esta visita es la producción de ésta en Venezuela, donde ya se han localizado áreas idóneas para desarrollarla.