DAMASCO, Siria, sep. 1, 2006.- El presidente sirio, Bashar al Asad, prometió este viernes que cooperará totalmente con la ONU para la aplicación de la resolución 1.701 del Consejo de Seguridad e intensificará el control de la frontera con Líbano, según afirmó el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan.
"El presidente Asad prometió que Siria ayudará totalmente para aplicar la resolución 1.701" dijo Annan, quien mostró su satisfacción por haberse reunido con Al Asad.
Annan agregó que Damasco "ha prometido incrementar el control de su frontera con Líbano".
Asimismo, el responsable de la ONU remarcó que el mandatario sirio le prometió también que tomaría las medidas necesarias para estrechar las relaciones con las fuerzas de seguridad libanesas en este asunto.
La resolución 1.701, que condujo al cese de hostilidades entre Israel y la milicia de Hezbolá, estipula también el despliegue de tropas multinacionales bajo el mando de la ONU y libanesas en el sur del país de los cedros.
Annan agregó que las conversaciones con el presidente sirio habían sido "largas y constructivas para la aplicación de la resolución 1.701".
Asimismo, comentó que Al Asad le había mostrado sus objeciones acerca del despliegue de tropas extranjeras a lo largo de la frontera sirio-libanesa que Siria considera una "agresión" contra su territorio.
El secretario general insistió en que el objetivo de su visita es "garantizar la aplicación plena de la resolución 1.701 que no solo implica el alto el fuego entre Hezbolá e Israel, sino que confirma la necesidad de una visión de futuro para alcanzar una paz global en Oriente Medio, que ponga sobre la mesa todos los asuntos".
Annan explicó que, entre otras medidas, hay un intento para establecer puestos de vigilancia fronteriza conjuntos entre Siria y Líbano para controlar la zona.
En cuanto al desarme de las milicias existentes en Líbano, como estipula la resolución 1.559 de la ONU, Annan aseguró que Al Asad había declarado que Siria "defiende las decisiones tomadas por el Diálogo Nacional en este punto".
En el conocido como Diálogo Nacional, participan las distintas agrupaciones y líderes políticos libaneses para intentar tomar decisiones comunes y consensuadas sobre los asuntos más importantes de la política libanesa.
Durante la conversación, Al Asad también mostró su disposición a restablecer relaciones diplomáticas con Líbano, y a delimitar las fronteras entre ambos países, como pretende dicha resolución.
Annan agregó que había insistido ante el jefe de Estado sirio en la necesidad de celebrar una reunión entre Al Asad y el primer ministro libanés, Fuad Siniora, "para mejorar las relaciones entre ambos países".
Después de visitar Líbano, Israel y Jordania, la visita de Annan a Siria, en el marco de la gira por Oriente Medio para lograr la aplicación de la resolución 1.701, se consideraba de gran importancia ya que Damasco, junto a Teherán, es acusado por la comunidad internacional de prestar apoyo a Hezbolá.
Para Siria, que ha alabado, en varias ocasiones, las acciones armadas del grupo chiíta contra Israel, Hezbolá es un grupo de "resistencia" contra la ocupación israelí de los territorios libaneses.