LOS ÁNGELES, Estados Unidos, sep. 2, 2006.- Cientos de simpatizantes de la indocumentada mexicana Elvira Arellano y de unas 600 mil madres en su misma condición en Estados Unidos marcharon este sábado en Los Ángeles para exigir una amnistía que resuelva este problema. Ante un clima de unos 30 grados centígrados, alrededor de dos mil manifestantes encabezados por mujeres activistas y dirigentes de organizaciones llamaron en el centro de Los Ángeles al Congreso a aprobar una ley migratoria amplia y justa.
Las dirigentes pertenecen a la recién creada Mujeres Hermandad Comité de Defensa de Elvira Arellano y la Familia Inmigrante y, entre éstas, se encontraban activistas de Las Vegas, Nevada, y de Oxnard, California.
Elvira Arellano, quien es originaria del estado mexicano de Michoacán, desde el 15 de agosto se refugió en una iglesia de Chicago para evitar una deportación ordenada por un juez de migración.
A la manifestación también asistieron niños que como Saúl, hijo de Elvira, representan a los tres millones 100 mil menores en Estados Unidos que pudieran ser abandonados si sus madres fueran deportadas.
Entre las activistas participantes se encontraban Gloria Saucedo y María Muñoz, de Hermandad Mexicana Nacional; Soledad Alatorre, codirectora de Hermandad Mexicana Latinoamericana, y Rosa Ibarra, del Sindicato Comercios y Alimentos Local 324.
En el contingente se encontraba también un grupo de la Alianza de Trabajadores Inmigrantes del Barrio Coreano y algunos de sus miembros portaban bandas con la frase: "Necesito mi licencia de conducir".
Al inicio de la marcha, las mujeres que portaban una enorme pancarta con la leyenda: "Igualdad y justicia para todos" lanzaban consignas como: "Mujeres unidas, jamás serán vencidas" y "Familias unidas jamás serán vencidas".
En total participaron más de 30 organizaciones de diversa índole, desde sindicatos, iglesias, federaciones de clubes de mexicanos, asociaciones legales y grupos estudiantiles, todos de la Coalición 25 de Marzo.
El despliegue de cuerpos de seguridad y policiaco fue impresionante, ya que el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD, por sus siglas en inglés) esperaba una respuesta de entre 30 y 50 mil manifestantes.
Sonia Escalante, vocera del LAPD, indicó que durante el desarrollo de la marcha no hubo incidentes revelantes ni detenidos, de acuerdo con los primeros reportes de agentes encubiertos, policías en bicicletas, en patrullas y a pie.
La marcha que originalmente hubiera seguido la misma ruta que la del 25 de marzo, desde la Olimpic y Broadway, se desvió hacia el Este, sobre la calle Spring, debido al rodaje de una película.