WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 7, 2006.- Cientos de inmigrantes gritaron hoy "sí se puede" frente al Capitolio, durante una manifestación para demandar la legalización de unos 12 millones de inmigrantes indocumentados que residen en Estados Unidos. "No somos criminales, nuestro único delito es ser pobres y querer superarnos", dijo la niñera ecuatoriana, Germania Velazco. "Sí se puede" gritó en español el senador demócrata Edward Kennedy.
"Estamos aquí para defender la herencia de una nación fundada por inmigrantes", agregó Kennedy, quien aseveró que "si no podemos conseguir que este Congreso apruebe una legalización, elegiremos un nuevo Congreso que sí lo haga".
Pero la manifestación no tuvo la masiva asistencia de anteriores oportunidades aunque los organizadores dijeron que esperaban una mayor presencia para las seis de la tarde, cuando inicien un recorrido alrededor del Capitolio.
El mexicano José Espíndola, quien vendía banderas de Estados Unidos y países latinoamericanos, dijo que le fue mal con la venta. "La policía no nos ha dejado vender y además no asistió la gente que se esperaba", lamentó el entrevistado.
El director del Centro de Recursos Centroamericanos (Carecen), Saúl Solórzano, minimizó la falta de participación latina en la marcha.
"Tenemos que ser consistentes con nuestro mensaje", dijo Solórzano, quien expresó su preocupación por las medidas antiinmigrantes en varios estados del país.
El obispo auxiliar de Washington, Francisco González, dijo que la Iglesia católica apoya un proyecto de ley que respete la dignidad del ser humano y no divida a la familia. El evento, que siguió a acciones similares en Chicago, Los Ángeles, Phoenix y San Francisco, coincidió con la reanudación de sesiones del Congreso, que sólo tiene 20 días legislativos sin que la reforma migratoria aparezca en su agenda de prioridades.
Antes de la manifestación, el presidente de Cámara de Representantes, Dennis Hastert, aclaró que la seguridad fronteriza sigue como la principal prioridad en la lucha contra la inmigración indocumentada.
En rueda de prensa en el Capitolio, recordó que "somos una nación en guerra" y que, por lo tanto, el país tiene que actuar como tal.
Señaló que continúan las conversaciones con el Senado y que recogerá las sugerencias planteadas en las recientes audiencias sobre el tema.
Hastert indicó que espera lograr los objetivos de fortalecer la seguridad fronteriza antes de las elecciones legislativas de noviembre próximo. Hay que "cerrar la herida" de "la hemorragia de la inmigración indocumentada".