CARACAS, Venezuela, sep. 7, 2006.- Presuntos simpatizantes del gobierno venezolano lanzaron piedras y botellas el jueves mientras retumbaban los ecos de disparos durante la visita del candidato opositor Manuel Rosales, a una barriada empobrecida dominada por seguidores del presidente Hugo Chávez. Rosales terminó su visita luego de que la policía antimotines lanzara bombas de gas lacrimógeno y escudara a los partidarios de la oposición entre gritos, insultos y disparos. No se han reportado arrestos o heridos de gravedad.
La caravana de Rosales fue agredida con una lluvia de botellas y piedras tan pronto llegó a Catia, una barriada en el oeste de la capital, pero el candidato salió de su camioneta y continuó el camino a pie. Habitantes del barrio vestidos con las camisetas rojas características del partido de Chávez le gritaban "fuera, fuera, fuera!".
Algunos disparos resonaron desde arriba de una colina al tiempo que Rosales saludaba a los residentes rodeado de sus simpatizantes y guardias de seguridad. Desde casas aledañas, algunos vecinos lanzaron piedras al grupo de opositores.
Mientras la policía escoltaba a los simpatizantes de Rosales fuera del área, un hombre no identificado en el grupo de opositores hizo disparos hacia la zona donde proveían las piedras.
Rosales consideró las agresiones como una emboscada.
"Si a mí me matan en esa emboscada que me están tendiendo es orden de Chávez”. Responsabilizo a Chávez y el pueblo sabrá qué hacer", dijo Rosales a los periodistas.
"Saldrán a la calle y tumbarán este gobierno que pretende eliminar la posibilidad que yo sea presidente de Venezuela", señaló el candidato. "No le tengo miedo a Chávez ni a sus emboscadas voy pa' adelante y voy a llegar la presidencia", agregó el candidato.
Más tarde en una conferencia de prensa, Rosales alegó que funcionarios del gobierno estaban entre quienes lanzaron el ataque.
En la refriega participó "un grupo de hombres armados del gobierno, incluso habían funcionarios del gobierno nacional. Ellos se escondían en los cerros y en lugares estratégicos para lanzar piedra y botellas y disparar", dijo Rosales.
El candidato agradeció a la policía de Caracas por la ayuda al proporcionarle seguridad, pero agregó que algunos policías y agentes de la Guardia Nacional habían prestado protección a sus agresores.
Algunas escaramuzas se registraron también entre simpatizantes del presidente Chávez y opositores que esperaban afuera del hospital de la zona por la visita de Rosales.
Eventualmente, los seguidores de Chávez expulsaron a los partidarios de oposición del área. El candidato se fue apresuradamente sin hacer la parada prevista.
"Ellos no son bienvenidos acá", dijo Tomás Maldonado, un empleado municipal de 34 años.
El director de hospital, Isidro Contreras, dijo la cadena estatal de televisión que los residentes habían actuado espontáneamente por considerar como una agresión la visita de un candidato que no es bienvenido.
Rosales, gobernador del estado de Zulia, ha surgido como la principal opción de la oposición para afrentar a Chávez en los comicios presidenciales del 3 de diciembre.
Chávez, quien encabeza las encuestas, ha llamado a los candidatos de oposición "lacayos" del gobierno estadounidense. Rosales ha respondido diciendo que él es independiente tanto de Estados Unidos como de Cuba, cuyo líder Fidel Castro es un estrecho aliado del mandatario venezolano.