PEKÍN, China, sep. 10, 2006.- Un derrame de arsénico arrojado por una planta química a un río de la provincia central de Hunan ha provocado el corte del suministro de agua para más de 80 mil vecinos de la zona, publicó hoy el diario "China Daily". La Administración Estatal para la Protección Medioambiental (SEPA) detectó el pasado viernes en un análisis rutinario niveles de arsénico diez veces superiores los normales en el río Xinqiang, del distrito de Yueyang.
Las autoridades provinciales ordenaron inmediatamente el corte del suministro y advirtieron a los lugareños de que no bebieran agua del grifo; además, 18 camiones cisterna del cuerpo de bomberos se habilitaron para repartir agua potable entre los residentes.
Una planta química en la ciudad de Linxiang, unos 50 kilómetros río arriba, fue identificada como la causante del vertido, que se produjo, según las autoridades medioambientales, debido a las filtraciones de una piscina de aguas residuales hacia el río.
La fábrica ha sido cerrada, según la agencia.
Las autoridades ordenaron además la apertura de compuertas de la presa de Tieshan, que se encuentra aún más arriba del curso del río, para ayudar a disolver el vertido.
El compuesto detectado en el río, arsénico trióxido, es un químico altamente venenoso que, si es ingerido, puede causar malestar, vómitos, dolores estomacales, convulsión en las extremidades e incluso un coma o la muerte.
Su ingesta periódica puede provocar daños irreversibles en el hígado y los riñones, y cáncer de pulmón y piel.
Este tipo de accidentes no es extraño en un país donde por lo menos el 45 por ciento de las plantas químicas y petroquímicas suponen un riesgo elevado para el medio ambiente y la salud, según las últimas cifras de la SEPA.