MUNICH, Alemania, sep. 10, 2006.- Benedicto XVI pidió este domingo poner a Dios como centro de la vida personal de los hombres como consideración necesaria para la convivencia serena y pacífica entre los seres humanos de todo el mundo. Durante su mensaje previo al rezo de la oración mariana del Angelus luego de la celebración de la misa en la explanada de la Neue Messe (Nueva Feria), el pontífice insistió en la necesidad de un redescubrimiento de la fe en Cristo.
Como el lema de su visita a la región alemana de Baviera, la cual este domingo cumple su segundo día y se extenderá hasta el próximo jueves 14, "quien cree no está sólo", el Papa señaló que el ejemplo fundamental de esta confianza en el Creador fue la Virgen María.
"Ella, durante toda su vida terrena fue la mujer de la escucha, la virgen con el corazón abierto a Dios y hacia los hombres; eso lo entendieron desde el inicio los cristianos, por ello se han encomendado a ella confiadamente", estableció.
"María se mantiene como la sierva del Señor -continuó-, nunca puso en el centro a sí misma sino dejó guiarse por el Señor, deseando también enseñarnos un nuevo modelo de vida en el cual Dios es reconocido como centro de la realidad y de la propia vida personal".
El líder máximo de la Iglesia Católica ofreció así a los presentes, más de 250 mil personas, su bendición apostólica; poco después bajó del altar acompañado por una larga columna de con celebrantes conformada por obispos y cardenales.
Momentos después el Papa se trasladó en un coche oficial, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, hasta el Palacio del Arzobispado de Munich donde los esperaban 50 invitados especiales con quienes compartió el almuerzo.
Alrededor de las 13:00 horas local (11:00 GMT) se asomó al balcón de su residencia junto al cardenal Friedrich Wetter, arzobispo de Munich y Freising, para escuchar un concierto ofrecido por una orquesta de vientos.
El grupo, conformado por jóvenes de la localidad de Penzing, del distrito regional de Landsberg am Lech se encontraba en la calle Kardinal-Faulhaber la cual, por motivos de seguridad, había sido bloqueada al tránsito.
La orquesta tocó la overtura de la Música de los Fuegos de Artificio de Georg Friedrich Handel, la marcha "Genziana Blu" de Ernst Hoffman, la "Annen-Polka" de Johan Strauss, "Coral y Rock Out" de Ted Huggens y brindó una intervención coral de Johan Sebastián Bach.
Benedicto XVI agradeció brevemente la intervención de los músicos y posteriormente reingresó en el Palacio del Arzobispado para un descanso.
A las 17:00 horas (15:00 GMT) de este domingo continúa el itinerario de la visita apostólica con el rezo de las vísperas en la catedral de Nuestra Señora de Munich.