NEW YORK, Estados Unidos, sep. 11, 2006.- La Asamblea General clausuró este lunes su 60 período de sesiones, cuyas actividades se han centrado principalmente en diferentes aspectos de las reformas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El presidente saliente de la Asamblea, el ministro de Exteriores sueco, Jan Eliasson, agradeció a los 192 países de la ONU el trabajo "bien hecho" para poner en práctica el documento final sobre las reformas que se adoptó en la cumbre mundial de septiembre del 2005.
"Creo que hemos hecho justicia al documento, pero todavía existen cuestiones sobre las que no se han podido alcanzar un acuerdo", declaró Jan Eliasson.
Consideró que durante esta sesión se ha revitalizado la Asamblea General, como órgano de deliberación de la ONU, ante la percepción de que los asuntos importantes son monopolizados por el Consejo de Seguridad.
"Desde mi punto de vista, la Asamblea General se ha revitalizado por la voluntad y la habilidad de los países de tomar acciones decisivas", declaró el ministro sueco.
Entre los logros obtenidos en este período de sesiones, mencionó la creación de dos nuevas instituciones en la ONU, como es la Comisión para la Consolidación de la Paz y el Consejo de Derechos Humanos, que sustituyó a la desprestigiada Comisión de Ginebra.
La primera institución se estableció en diciembre pasado con la intención de asistir en la reconstrucción, reconciliación y desarrollo de los países que salen de un conflicto armado, y los primeros beneficiarios son Sierra Leona y Burundi.
El Consejo de Derechos Humanos, por su parte, se creó en marzo pasado para vigilar el cumplimiento de los derechos humanos en el mundo, sin selectividad política, y ya han empezado a celebrar sesiones especiales como la situación en los territorios palestinos ocupados.
Eliasson también enfatizó el establecimiento de un Fondo Central de Emergencias, con una dotación inicial de 500 millones de dólares, para financiar los programas de asistencia a los países que sufren catástrofes naturales y crisis humanitarias en todo el mundo.
Otros acuerdos importantes de los países de la ONU han sido la aprobación del borrador de Convención de los Derechos de las Personas Discapacitadas, que constituyen el 10 por ciento de la población mundial.
Aún pendiente de su adopción oficial por la Asamblea, se trata de un instrumento vinculante para los gobiernos para que promuevan cambios en las legislaciones nacionales para mejorar y proteger el acceso de estas personas a la educación, el empleo y la salud.
La estrategia global de la ONU contra el terrorismo ha sido el éxito más reciente, ya que se aprobó la semana pasada, en vísperas del quinto aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.
Sin embargo, Jan Eliasson anotó que todavía quedan grandes asuntos pendientes en la reforma de la ONU como es el fortalecimiento del Consejo Económico y Social (ECOSOC) y en la ampliación del Consejo de Seguridad.
Otros capítulos no cerrados están relacionados con las negociaciones sobre desarme y la no proliferación, así como temas sobre el comercio y el desarrollo, por lo que urgió a los países "redoblar los esfuerzos abordar estas materias con un nuevo espíritu".
Asimismo, el ministro puso un hincapié especial en la "responsabilidad de proteger", especialmente en el caso del conflicto en Darfur (Sudán), y pidió a los países actuar para evitar horrores como Camboya, Ruanda o Srebrenica (Bosnia).
El presidente saliente concluyó con que la "ONU no es la panacea" para resolver los grandes problemas que acucian al mundo, pero que persiste como un "símbolo de la cooperación internacional y el multilateralismo".