LA PAZ, Bolivia, sep. 14, 2006.- Las petroleras estatales de Bolivia y Brasil no pudieron alcanzar un acuerdo sobre el aumento del precio del gas natural, solicitado por las autoridades bolivianas y prolongaron la negociación hasta finales de septiembre, informó Petróleos de Brasil (Petrobras). La última discusión, la quinta desde que se iniciaron el 29 de junio, se efectuó el miércoles pasado, en la ciudad de Santa Cruz, donde ambas compañías "profundizaron las discusiones en la búsqueda de soluciones mutuamente aceptables", señaló un comunicado de Petrobras.
De su parte, la estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) señaló, también en una nota de prensa, que ambas compañías acordaron "seguir discutiendo el tema y estudiar nuevas alternativas" que se analizarán el 29 de septiembre en la misma ciudad.
Las negociaciones por el precio del gas, a cargo de comisiones de Petrobras y YPFB se encuentran en una segunda fase, iniciada en agosto, tras una primera en la que no pudieron llegar a un acuerdo.
Las autoridades de Bolivia, que nacionalizaron los hidrocarburos el 1 de mayo pasado, piden a Brasil elevar de cuatro a 7.5 dólares el millón de BTU (unidad térmica británica).
Actualmente, Bolivia envía a Brasil un promedio de 26 millones de metros cúbicos de gas por día, que se consumen especialmente en el área industrial de la ciudad de Sao Paulo.
Ese volumen corresponde al contrato de compra-venta de gas natural, que comenzó a ejecutarse en 1999, y tiene una duración de 20 años.
Brasil ha mantenido hasta ahora una negativa a aumentar el pago por el gas boliviano y se aferra a una cláusula del contrato, por la que el precio puede ser reajustado cada trimestre.
Las autoridades bolivianas han insinuado que la decisión final será tomada a nivel político, por el Gobierno del presidente Luis Ignacio Lula da Silva.
A finales de junio, Argentina aceptó incrementar de 3.3 a cinco dólares por millón de BTU el precio del gas boliviano, lo que significó una subida del 56 por ciento.
Además del precio, Bolivia y Brasil están enfrentados en una negociación por los efectos de la nacionalización de los hidrocarburos, decretada por el presidente boliviano Evo Morales.
El ministro de Minas y Energía de Brasil, Silas Rondeau, y el presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, aplazaron hasta el 9 de octubre próximo una reunión con sus homólogos de Bolivia, que debía realizarse mañana en La Paz.
La decisión se produjo luego de que el Ministerio boliviano de Hidrocarburos resolviera el pasado martes, dar a YPFB el control de la comercialización de los hidrocarburos líquidos en el mercado interno y externo, algo que Petrobras considera perjudicial a sus intereses.
Gabrielli dijo en una rueda de prensa en Río de Janeiro que Petrobras puede apelar a tratados internacionales para defender sus operaciones de refino en Bolivia, que consideró "inviables" en el nuevo marco definido esta semana.
Gabrielli sostuvo que la decisión oficial de que la estatal boliviana YPFB se encargue de la comercialización interna y externa de combustibles líquidos, le quita por completo a Petrobras su capacidad de gerencia y no tiene sustento legal.
"A nuestro modo de ver, hace inviable la actividad de Petrobras", cuyas dos plantas de refino en Bolivia son las únicas que existen en el país andino, dijo el presidente de Petrobras.
"Así como están las cosas, en las condiciones actuales, no nos interesa seguir en el área de refino en Bolivia, pero haremos todo lo posible para ser resarcidos", afirmó.