WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 20, 2006.- La empresa Boeing ganó el contrató multimillonario para proteger las fronteras de Estados Unidos, con un proyecto que incluye la colocación de mil 800 torres de vigilancia en las líneas con México y Canadá. Según el diario The Washington Post, las torres de vigilancia, que se instalarán a lo largo de las seis mil millas de frontera de Estados Unidos, estarán equipadas con una variedad de sensores, cámaras y detectores de movimiento.
El sistema empezará a ser instalado, primero, en la frontera con México, en un área al sur de Tucson que es considerado uno de los principales cruces de inmigrantes indocumentados, pero Boeing ofrece tenerlo habilitado en las dos fronteras en un lapso de tres años.
El diario, que citó fuentes legislativas, indicó que el desenlace de la licitación de más de dos mil millones de dólares del denominado proyecto de seguridad fronteriza conocido como SBI-NET será oficializado el jueves por el Departamento de Seguridad Interna (DHS).
Una fuente de Boeing declinó hacer comentarios y un portavoz del DHS se limitó a señalar que es inminente el anuncio de un ganador.
De confirmarse, Boeing, una de las mayores contratistas del gobierno estadounidense, tanto en su rama civil como militar, habría superado a otros gigantes que abastecen al aparato de defensa de Estados Unidos como Lockheed Martin, Raytheon Co. y Northop Grunmam.
A diferencia de sus competidores, Boeing no pretende hacer un uso generalizado de vehículos aéreos o terrestres no tripulados para la realización del trabajo de inspección fronteriza, señaló el matutino.
"Boeing planea solamente usar pequeños vehículos aéreos que podrían ser lanzados desde las camionetas pick-up de la Patrulla Fronteriza cuando se necesitan para ayudar a perseguir sospechosos", añadió.
El proyecto SBI-NET es complementario a la elevación de más de mil 100 kilómetros de bardas, aprobado la semana pasada en la Cámara de Representantes y que será votado está semana en el Senado.
Por su parte, el vocero del Departamento de Seguridad Interior, Jarrod Agen, no hizo comentarios. "Tenemos restricciones legalmente para dar detalles del contrato hasta que sea anunciado el otorgamiento de manera oficial", dijo.
Boeing, con sede en Chicago, fue una de varias compañías importantes que compitieron por el contrato. Mientras las propuestas de otras compañías se enfocaron en el uso de aeronaves de control remoto para patrullar las fronteras, Boeing se concentró en una red de mil 800 torres de alta tecnología, provistas con cámaras y detectores de movimiento que podrían darles información en vivo a los agentes de la Patrulla Fronteriza.
El contrato, que forma parte de la Iniciativa Frontera Segura, es el esfuerzo más reciente del gobierno por recurrir a tecnología avanzada para combatir la inmigración ilegal, que según algunos legisladores es un problema de seguridad nacional y que merece mayor atención desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Apenas este martes el líder de la mayoría Republicana en el Senado, Bill Frist, sugirió que no hay tiempo antes del fin del periodo ordinario de sesiones para votar algo adicional al proyecto de seguridad fronteriza.
Los legisladores Demócratas han insistido en que un proyecto limitado a la seguridad fronteriza es insuficiente para resolver el problema migratorio. De igual modo, la Casa Blanca ha señalado que toda reforma debe ser integral.
Las Cámaras de Representantes y del Senado aprobaron proyectos de ley divergentes, pero la mayoría Republicana evitó conciliar las versiones, lo que fue considerado por los Demócratas como una táctica para impedir un voto final antes de los comicios del 7 de noviembre.