SANTIAGO DE CHILE, Chile, sep. 26, 2006.- Las manifestaciones enmarcadas en un "paro social" convocado para este martes por el Colegio de Profesores concluyeron en Santiago y otras ciudades de Chile con 68 detenidos, dijeron fuentes policiales y gremiales. Trabajadores de la Salud en huelga desde hace 19 días, así como estudiantes secundarios y universitarios, y empleados públicos respaldaron la movilización.
Unas 7 mil personas, en su mayoría escolares, marcharon en Santiago hasta el Ministerio de Educación bajo un fuerte resguardo policial.
Durante la marcha, algunos manifestantes lanzaron limones y huevos a la policía, y trataron de obstruir el tránsito, lo que dejó cinco detenidos, incluido un joven sorprendido cuando instalaba un petardo en un depósito de basura.
En el puerto de Valparaíso, donde se manifestaron unas 3 mil personas, se detuvo a tres estudiantes que portaban botes con ácido y un machete, según informó la policía.
También hubo manifestaciones pacíficas en las ciudades sureñas de Concepción y Temuco.
El resguardo policial en Santiago se había incrementado tras la detención, horas antes de la manifestación, de seis presuntos miembros de un grupo anarquista en posesión de bombas incendiarias y material de propaganda.
Entre los detenidos figura Miquel Balaguer, nacido en 1982 en la ciudad española de Barcelona, quien según el ministro del Interior, Belisario Velasco, "será expulsado del país una vez que cumpla la pena que le impongan los tribunales chilenos".
Balaguer y los otros cinco fueron detenidos en una casa a unas siete manzanas del Palacio de La Moneda, sede del gobierno, en la que, según la policía, almacenaban bombas incendiarias, propaganda, vídeos, fotos y recortes de prensa de otras manifestaciones.
El ministro Velasco dijo que también se allanaron otras viviendas en las que grupos anarquistas se preparaban para infiltrarse en las manifestaciones y provocar actos violentos, como el pasado 10 de septiembre, cuando se lanzó una bomba incendiaria contra La Moneda.
El general director de Carabineros, José Bernales, declaró que los detenidos obedecen a "una corriente española" anarquista, que también se ha detectado, con tácticas similares, en "Francia, Argentina y Colombia", además de Chile, donde "los hemos visto desde hace algunos meses".
Se trata, explicó Bernales, de grupos que actúan con rostros cubiertos y provistos de bombas incendiarias, en manifestaciones convocadas por otros sectores, con el objeto de provocar desbordes violentos.
El magisterio, que está en negociaciones con el Ministerio de Educación en demanda de mejoras salariales, así como cambios a la Ley Orgánica de Enseñanza y a la administración municipal de los colegios, convocó la jornada.
El gobierno de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, dispuso el fortalecimiento de las medidas de seguridad en Santiago para evitar desórdenes durante el paro nacional que iniciaron este martes profesores, trabajadores de la salud y estudiantes.