WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 27, 2006.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no desclasificará todo el informe secreto sobre Irak que indica que el conflicto en ese país ha contribuido a la expansión del extremismo, confirmó este miércoles la Casa Blanca. La divulgación de todo el documento supondría un claro riesgo para los agentes de espionaje que han recopilado la información, dijo hoy en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.
"No queremos poner en peligro la vida de alguna gente", según el portavoz, quien explicó que si las personas que se dedican a hacer estos estudios de inteligencia piensan que su trabajo va a salir a la luz constantemente, se van a autocensurar.
Snow subrayó que eso es lo que hay que evitar porque los analistas de espionaje deben ser capaces de ofrecer informaciones totalmente independientes y completas.
Por lo tanto, reiteró, "no vamos a hacer público los documentos porque no queremos poner en peligro la vida de la gente ni tampoco arriesgar las fuentes y los métodos".
Además, prosiguió el portavoz, "queremos garantizar que el presidente recibe el mejor análisis posible de las fuentes de inteligencia".
El presidente Bush ordenó el martes la desclasificación de una parte del controvertido informe que indica que la guerra en Irak ha creado más extremismo musulmán pero no valora si ha perjudicado a la lucha antiterrorista.
Se trata de un informe conjunto de los 16 servicios secretos estadounidenses, titulado "Tendencias en el terrorismo global: Implicaciones para Estados Unidos".
En los extractos desclasificados por orden de Bush se afirma que "la guerra en Irak está dando forma a una nueva generación de líderes y operativos terroristas", que se dispersan por todo el mundo y que aprenden a adaptarse a las tácticas antiterroristas de Estados Unidos.