LOS ÁNGELES, Estados Unidos, sep. 27, 2006.- El incendio forestal que arrasa el bosque nacional de Los Padres, al noroeste de Los Ángeles, California, se mantiene hoy con fuerza a pesar de la presencia de cerca de cuatro mil bomberos que combaten el fuego en la zona. El siniestro, que comenzó el pasado 4 de septiembre durante la quema de unos rastrojos, ha consumido unas 58 mil hectáreas de terreno y bosque en este parque natural situado a unos 112 kilómetros del corazón de Los Ángeles.
Por el momento no se han registrado víctimas y los daños materiales se reducen a unas seis estructuras desocupadas dada la escasa población que habita esta zona.
Aún así, el hecho de que tan sólo hay un 43 por ciento del fuego contenido, ha motivado varias evacuaciones en la zona.
Además, casi todas las viviendas cuentan con la presencia de un camión cisterna para protegerlas en lo posible de un cambio en la dirección del viento.
Pinos y enebros o cedros de montaña son los más afectados por este incendio que en ocasiones ha soplado a capricho del viento nubes rojizas sobre zonas de Los Ángeles como el valle de San Fernando y Beverly Hills, recordatorio de la intensidad de sus llamas.
El capitán de bomberos del condado de Ventura, Barry Parker, aseguró hoy a la prensa que "en estos momentos el fuego está avanzando de forma agresiva".
"Cada día tenemos más problemas", añadió sobre un incendio que hasta la fecha le ha costado a la zona más de 45.5 millones de dólares.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, declaró el estado de emergencia en la zona para facilitar su recuperación y el acceso a las ayudas.
La situación climatológica prevista para el miércoles ofrecerá un pequeño respiro con un aumento de la humedad ambiental y una relativa calma del viento seco que estos días azotó el área avivando las llamas.