CARACAS, Venezuela, oct 7, 2006.- El principal candidato presidencial de la oposición en las elecciones de diciembre en Venezuela, Manuel Rosales, reunió a varios miles de partidarios en Caracas, un día antes de otro mitin convocado por el presidente Hugo Chávez, que se presenta a la reelección. Desde diferentes puntos de la capital, los "antichavistas" marcharon y convergieron en una avenida de la zona centro-oeste bajo el eslogan "Gran avalancha de Caracas".
Ahí Rosales se dirigió a sus partidarios para reiterar que en realidad Venezuela es gobernando por el "autoritarismo" cubano y que, de llegar al poder, eso acabará.
La cifra de entre 100 mil y 200 mil personas que Gerardo Blyde, uno de los responsables de la campaña de Rosales, vaticinó que estarían presentes, finalmente no fue confirmada ni desmentida.
El gerente de campaña opositora, José Vicente Carrasquero, dijo no obstante que están "muy contentos", porque "hemos podido ver cómo el pueblo de Caracas ha respondido al llamado de la unidad". Rosales tampoco hizo cálculos sobre participantes al exhortar "a los ríos y ríos de venezolanos que colmaron las calles en esta verdadera avalancha" a prepararse para gobernar sin revanchismos.
"Si alguien tiene alguna factura, que la bote", remarcó al descartar represalias contra los "chavistas", quienes han hecho un gobierno "muy malo que se tiene que ir el próximo diciembre", dijo, aunque a la par pidió a sus seguidores "no ser triunfalistas".
Reiteró su confianza en que en los comicios del 3 de diciembre le dará "un revolcón" a las intenciones de Chávez de ser reelegido y dijo que la "actual encrucijada" de Venezuela consiste en sacudirse o no el tutelaje cubano.
"El tipo", como nombró a Chávez en su discurso, "es un títere del sistema comunista y totalitario que tiene preso al pueblo de Cuba", y son ciudadanos de ese país quienes hoy dirigen los destinos de los venezolanos "y eso se va a acabar", remarcó.
Rosales dijo que llamaba así a Chávez porque el mismo gobernante manifestó al inicio de su mandato, en 1999, que no merecería tener nombre si no ponía fin al problema de los niños de la calle.
"Después de casi ocho años de este comunismo disfrazado -prosiguió Rosales-, se han triplicado los niños de las calles, los pordioseros y los desempleados", pese a que desde entonces Venezuela ha recibido 400 mil millones de dólares por exportaciones de petróleo, su principal recurso.
El candidato opositor renovó su oferta de entregar en efectivo, si gana los comicios, un quinto de la renta petrolera, a razón del equivalente a entre 280 y 465 dólares mensuales, a cada una de las familias "de clase media y del sector popular".
También negó cifras oficiales que aseguran que la producción petrolera venezolana es de 3.4 millones de barriles diarios y aseguró que llega a un máximo de 1.1 millones y que buena parte "la andan regalando" a otras naciones.
"En mi gobierno, ni un dólar, ni un barril" de regalo para nadie, remarcó tras preguntarse: "¿Cómo se llama a los que regalan nuestras riquezas, traidores a la patria, vendepatria, vendidos? No me interesa, que el pueblo compare y juzgue".
Alertó que ello continuará si Chávez resulta reelegido, como vaticinaron que ocurrirá las encuestas difundidas el mes pasado y que aún no se han actualizado, y dijo que de ocurrir eso, además el gobierno "nos dirá cómo vestirnos, nos van a racionar la comida y nos van a cercenar la libertad".
Ello será más evidente en el sistema educativo, previó, porque "a partir del próximo año van a ideologizar a nuestros hijos (...), van a hablarle en los colegios y en las escuelas de ideología y política, de Marx y del comunismo, de la guerrilla, de la muerte, de la violencia, y eso no lo vamos a permitir".