TEHERÁN, Irán, oct. 8, 2006.- El portavoz del ministerio de Exteriores iraní, Seyed Mohamad Ali Hosseini, insistió hoy en que su país rechaza totalmente la suspensión del enriquecimiento de Uranio, según informó la agencia oficial de noticias iraní IRNA. "Como ha subrayado el presidente, Mahmud Ahmadineyad, Irán no acepta ni un día de suspensión de enriquecimiento de Uranio", afirmó Hosseini al descartar la idea de una suspensión "de corto plazo o durante 90 días", sugerida por algunos medios de comunicación.
En cuanto a la posibilidad de imponer sanciones a Irán, Hosseini subrayó que el pueblo y los responsables iraníes siempre consideran las sanciones como "un objeto obsoleto" y que la "nación está acostumbrada a las amenazas", según añadió IRNA.
"No buscamos una solución que resulte en sanciones, sino deseamos continuar nuestras actividades (nucleares)", agregó el portavoz del ministerio de Exteriores, quien insistió en que el programa nuclear iraní tiene fines pacíficos.
Hussein expresó, además, la disposición de su país a mantener conversaciones sobre el asunto nuclear en el marco de las leyes internacionales y sin ninguna condición previa.
Según Hosseini, "las buenas intenciones expresadas por Irán durante las negociaciones nucleares muestran que estamos intentando resolver el asunto de manera pacífica".
El viernes, los ministros de Exteriores de Estados Unidos, China, Rusia, Francia, el Reino Unido y Alemania, decidieron remitir el contencioso nuclear con Irán al Consejo de Seguridad de la ONU para el estudio de posibles sanciones.
Los cinco miembros permanentes del Consejo más Alemania expresaron en Londres su "profunda decepción" por la negativa iraní a suspender su programa de enriquecimiento de uranio.
La titular británica de Exteriores y anfitriona de la reunión, Margaret Beckett, explicó que se había llegado a esa conclusión tras escuchar las explicaciones detalladas del negociador europeo, Javier Solana, quien informó a los ministros de sus últimas e infructuosas gestiones en Teherán.