WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 9, 2006.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, aseguró este lunes que "la comunidad internacional responderá" a la amenaza que supone la prueba nuclear realizada por Corea del Norte.
En una declaración hecha desde la Casa Blanca y centrada exclusivamente en el caso norcoreano, el presidente subrayó que el paso dado por Pyongyang plantea "una amenaza para la paz internacional y la seguridad".
Por ello, remarcó, "merece una respuesta inmediata" del Consejo de Seguridad de la ONU, que es el organismo competente para la eventual imposición de sanciones al régimen norcoreano.
El presidente dijo que había hablado con sus socios en el proceso de negociaciones a seis bandas sobre el desarme nuclear de Pyongyang (en el que participan Japón, China, Rusia y Corea del Sur, además de Estados Unidos y la propia Corea del Norte) y que todos coinciden en que la actitud de ese país es "inaceptable".
Concretamente, Bush dijo que había hablado por teléfono con los líderes de Corea del Sur, China, Rusia y Japón, para reafirmar la posición común en contra de las ambiciones nucleares de ese país.
"Una vez más, Corea del Norte ha desafiado la voluntad de la comunidad internacional, y la comunidad internacional responderá", subrayó.
A la espera de que se confirme exactamente cuál ha sido el movimiento efectuado por el régimen norcoreano el domingo, Bush dejó claro que el simple hecho de que las autoridades de ese país hayan anunciado la conclusión de un ensayo atómico "constituye una amenaza" para la estabilidad y la seguridad internacional.