LA PAZ, Bolivia, oct. 10, 2006.- La Confederación de Choferes de Bolivia, que tiene a 400 de sus dirigentes en huelga de hambre, amenazó con un paro nacional de 48 horas si el Gobierno no anula una ley que regulariza la situación de 60 mil vehículos que entraron al país de contrabando. La huelga de hambre y las advertencias coinciden con un paro de los sindicatos de transporte de La Paz, que comenzó con bloqueos de calles y carreteras de acceso y que sigue sólo con suspensión del servicio público.
Los transportistas paceños protestan contra un plan de la Alcaldía que reordena el tráfico mientras se realizan obras en el centro de esta ciudad.
El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, uno de los sindicatos más poderosos del país, José Luis Cardozo, advirtió de un posible paro nacional el jueves y el viernes próximos, tras rechazar la invitación del gobierno a discutir sólo el reglamento de la norma que legaliza los vehículos que entraron de contrabando, porque no prevé cambiarla.
Cardozo dijo a medios locales que el Ejecutivo busca recaudar fondos con esa medida, como hicieron antes otros gobiernos al fijar multas y pagos adicionales para regularizar vehículos de contrabando -"chutos", dicen en Bolivia- y que a su juicio colapsan el tráfico de las ciudades.
Según el viceministro de Coordinación con los Movimiento Sociales, Alfredo Rada, esa ley no será revisada y sólo pueden discutirse sus reglamentos.
En tanto, el impacto del paro del transporte en La Paz, que tuvo un efecto contundente este lunes por el bloqueo de calles principales y carreteras de acceso a la ciudad, con vehículos atravesados y otros obstáculos, se redujo porque la policía evitó el cierre de las vías con la advertencia de que usará grúas contra los infractores.
Aún así, la falta de transporte en La Paz, que afecta también a la ciudad aledaña de El Alto, lo que en conjunto supone más de 1,6 millones de personas, causó la suspensión de numerosas actividades, tanto públicas como privadas.
Fue cancelado, por ejemplo, un acto que iba a realizarse en las ruinas prehistóricas de Tiahuanaco, organizado por un congreso internacional de indígenas que se celebra desde el domingo y seguirá hasta el 12 de octubre, promovido por el gobierno que preside el nacionalista e indigenista Evo Morales.
También están suspendidas las clases en los colegios de La Paz, en parte por la falta de transporte y porque los maestros declararon un paro contra el ministro de Educación, Félix Patzi, y en apoyo a los mineros de la empresa estatal Comibol, que se enfrentaron a otro sector minero en choques armados que dejaron la semana pasada 16 muertos.