PANAMÁ, Panamá, oct.12, 2006.- El hallazgo de una sustancia tóxica en un lote de medicamentos de la Caja de Seguro Social en Panamá, que podría ser la causa de un misterioso síndrome que ha matado a 21 personas, generó perplejidad y el interrogante sobre si se trató de un error humano. Las autoridades de salud anunciaron la noche del miércoles que se encontró en pruebas de laboratorio la presencia de dietilenglycol en un grupo de medicinas elaborado por el Seguro Social, incluso en un jarabe sin azúcar expectorante y antihistamínico.
El dietilenglycol es un solvente de uso industrial, prohibido para el consumo humano.
El ministro de Salud, Camilo Alleyne, explicó que esa sustancia provoca en humanos síntomas similares a los mostrados por los pacientes con el extraño síndrome, como náuseas, vómitos y complicaciones en las funciones renales.
"Como resultado de la visita de campo, se pudo encontrar una relación de importancia entre este producto (jarabe) y los pacientes con este síndrome", señaló.
"Este es un hallazgo significativo" que se logra con la colaboración de expertos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Giorgia, Atlanta, agregó.
Las autoridades pidieron a los panameños que estaban tomando ese jarabe, así como otros seis productos medicinales, como Teofilina y la vitamina Complejo B, que los suspendieran inmediatamente, al tiempo en que ordenaron su retiro de las farmacias.
El hallazgo tiene lugar dos semanas después de que se anunciara el extraño síndrome, del que se reportan hasta el momento 34 casos, incluyendo los 21 fatales. La enfermedad atacó mayormente a personas con más de 60 años y con problemas de azúcar en la sangre, alta presión arterial e insuficiencia renal.
El síndrome hace colapsar los riñones y produce trastornos neurológicos.
Los medios locales se preguntan el jueves si se trata de un error humano o si hubo mano criminal en la contaminación de esas medicinas. Exigieron que se esclarezca el caso y se castigue a los responsables.
En tanto, el origen del síndrome aún sigue sin resolverse y la intranquilidad se mantiene entre la población que se atiende en los centros hospitalarios del Seguro Social.
El fin de semana, cientos de asegurados acudieron a diversos puntos de la entidad para cambiar el medicamento Lisinopril Normon, un antihipertensivo que fue sacado provisionalmente del mercado ante sospechas de que fuese uno de los causantes del síndrome.
El laboratorio español Normon, que vendió ese fármaco al Seguro Social este año, rechazó que su producto sea el responsable.