ATLANTA, Estados Unidos, oct. 13, 2006.- Autoridades de salud determinaron esta semana que un jarabe contra la tos contaminado con una sustancia química industrial fue la causa de la muerte de 21 personas en Panamá desde mediados de año. Los funcionarios continúan investigando cómo se contaminó el medicamento. El gobierno panameño ha ordenado que el jarabe sea retirado de la venta y la fábrica gubernamental que lo producía fue cerrada.
Pero las autoridades estadounidenses de salud están considerando tentativamente la pesquisa como un éxito de investigación pronta y colaboración internacional que podría haber evitado más muertes.
"Era realmente una enfermedad misteriosa que tenía confundido a todo el mundo", dijo el doctor Scott Dowell, que encabeza el programa Protección Global contra Enfermedades en los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, con sede en Atlanta.
Muchas de las víctimas sufrieron fallas renales, parálisis y otros síntomas. La semana pasada, el Ministerio de Salud de Panamá pidió al CDC que enviase ayuda. En ese momento se habían reportado más de una docena de muertes.
Cuatro investigadores del centro en Guatemala viajaron a Panamá para ayudar en la pesquisa.
Los investigadores notaron que muchos de los pacientes estaban tomando lisinopril, un medicamento para la hipertensión, pero el fin de semana pasado un laboratorio de la Administración de Medicinas y Alimentos descartó que esa fuese la causa. Análisis de sangre, orina y tejidos obtenidos en autopsias no detectaron enfermedades contagiosas.
Algunas de las personas que se enfermaron habían tomado un jarabe para la tos sin azúcar que era producido en una fábrica farmacéutica operada por la Caja del Seguro Social, un sistema hospitalario gubernamental. Eso llevó a los investigadores a examinar la medicina.
El miércoles, investigadores del CDC encontraron dietilenglycol en cuatro botellas de jarabe enviadas desde Panamá. El dietilenglycol es una sustancia química similar al anticongelante y se usa para mantener humedad en productos como pegamento y cosméticos.
"Creo que todo mundo se siente bastante seguro" de que la presencia de la sustancia química explica las enfermedades, dijo Eric Sampson, director del laboratorio de salud ambiental del CDC que hizo el hallazgo.