NUEVA YORK, Estados Unidos, oct. 16, 2006.- Venezuela repuntó este lunes en la sexta votación para un puesto en el Consejo de Seguridad hasta el punto de empatar con Guatemala, que hasta ahora lideraba la elección, con 93 votos a favor. Aún así ambos países no lograron los dos tercios de la mayoría de los 192 países de la Asamblea General, es decir 125 votos, por lo que procedieron a una séptima votación.
En las tres últimas votaciones, Venezuela ha recuperado terreno frente a Guatemala, que ha ido progresivamente perdiendo votos.
La votación contrasta con la primera, en la que Guatemala recabó 109 sufragios y Venezuela se anotó 76.
En esta sexta votación, de carácter no restrictivo, también contó como en la anterior vuelta, con México como candidato, que ha obtenido un sólo voto en ambas rondas.
De este modo, queda todavía pendiente la elección del país que sustituirá a Argentina como miembro no permanente del Consejo de Seguridad en representación del grupo de Latinoamérica y el Caribe en la ONU.
Chile, país que se está absteniendo en las votaciones, ha pedido a Venezuela y Guatemala llegar a un acuerdo para que América Latina tenga un candidato único en el Consejo.
Sin embargo, tanto Venezuela como Guatemala ya han manifestado que no van a tirar la toalla, y que se mantendrán en la contienda.
La pugna entre estos dos países se considera una de las más reñidas, por el apoyo de Estados Unidos a Guatemala, que ha llevado a cabo una enérgica campaña de desprestigio contra la candidatura venezolana.
El embajador de Venezuela ante la ONU, Francisco Arias Cárdenas, consideró el repunte de su país "una reacción de dignidad de los países que no aceptan la imposición ni la presión".
La elección más difícil en la historia de la ONU se produjo en 1979, cuando se necesitaron 155 votaciones para elegir al representante de Latinoamérica, que finalmente no fue ni Cuba ni Colombia, los dos aspirantes de ese momento, sino México, que apareció como un candidato de consenso.
En la jornada electoral de hoy ya fueron elegidos Italia, Bélgica para el grupo de Europa occidental, Suráfrica para el de África e Indonesia para el de Asia.
Los diez puestos rotatorios del Consejo tienen un mandato de duración bianual, y la mitad de ellos se renuevan anualmente.
El próximo 1 de enero saldrán Argentina, Dinamarca, Grecia, Japón y Tanzania, en tanto que los otros cinco asientos no permanentes, Eslovaquia, Ghana, Perú, Qatar y República Democrática del Congo (RDC), no abandonarán el Consejo hasta el 2008.
Los países que son titulares de los diez sillones rotatorios tienen derecho a voto pero no a veto, un privilegio sólo reservado a las cinco potencias que son miembros permanentes de la instancia: Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia.