EL PASO, Estados Unidos, nov. 4, 2006.- Un juez le dio al gobierno de Estados Unidos hasta el 1 de febrero como plazo para que proporcione evidencia que justifique la detención del exiliado cubano anticastrista Luis Posada Carriles. Los abogados de Posada sostienen que Estados Unidos está violando un mandato de la Corte Suprema del 2001 que dicta que los extranjeros que no puedan ser deportados no podrán ser retenidos indefinidamente. La misma Corte estableció un máximo de seis meses, y Posada ha estado bajo custodia de las autoridades en El Paso más de un año.
El juez federal de distrito Philip Martínez está analizando la solicitud más reciente de Posada para ser liberado.
A Posada, ex agente de la CIA vinculado con la fallida invasión en Bahía de Cochinos en la década de 1960, se le ha acusado de planear el atentado en 1976 contra un avión comercial cubano en Venezuela.
Los gobiernos de Cuba y Venezuela quieren que Posada, quien nació en Cuba y es ciudadano venezolano por naturalización, sea enviado de regreso a Caracas para ser enjuiciado por el atentado. Pero el juez federal en asuntos migratorios que ordenó que Posada saliera de Estados Unidos dictaminó que no podía ser enviado a ninguno de esos países.
Varias naciones han rechazado las peticiones de Washington para que reciban a Posada.