AMÁN, Jordania, nov. 6, 2006.- El equipo defensor del depuesto presidente de Irak, Sadam Husein, y siete de sus antiguos colaboradores anunció este lunes que recurrirá todas las condenas pronunciadas ayer por el Tribunal Especial Iraquí. Según explicó Jalil al Duleimi, jefe de la Defensa, en una conversación telefónica desde Bagdad con EFE, los abogados recurrirán los fallos "pese a que no reconocemos la legitimidad de la Corte" que sentenció a muerte a Saddam y a dos de sus ayudantes.
Duleimi detalló que la apelación tardará varios días ya que la defensa no ha recibido todavía "el escrito del fallo del tribunal".
Según el abogado, dicho retraso se debe al "deliberado retraso" del tribunal.
"Esto no ocurrirá en menos de cinco días, el tiempo que nos dijeron que pasaría hasta que pudieran entregarnos la sentencia", agregó.
Duleimi afirmó que "los estadounidenses y los iraníes que controlan este tribunal son los que han tomado este veredicto injusto".
Según la legislación iraquí, el veredicto puede ser apelado durante los treinta días posteriores a que se haga público.
El jefe de la defensa mostró su desconfianza en la utilidad del recurso ya que "no fructificará porque el juicio y la sentencia se hicieron para servir a objetivos políticos" y no en base a la justicia.
Saddam Hussein fue condenado ayer a morir en la horca, junto a dos de sus colaboradores, por el Tribunal Especial que juzgó el asesinato de 148 chiítas en 1982 en el llamado "caso Duyail".
Saddam fue encontrado culpable de "crímenes contra la humanidad", al igual que su hermanastro Barzan al Tikriti, jefe de los servicios secretos en aquel momento, y Awad Hamad al Bandar, jefe del tribunal que condenó a los 148 chiítas del pueblo de Duyail a la pena máxima.
El vicepresidente del régimen de Saddam, Taha Yasín Ramadán, fue condenado a cadena perpetua por "participar en el asesinato de 148 personas", junto a otras dos condenas, también de cárcel, por delitos relacionados.
De los otros cuatro acusados, figuras menores del régimen de Saddam, tres de ellos -Ali Dayeh, Abdallah Kadum Ruweied y su hijo Nezhar Kadum- fueron condenados a 22 años de cárcel en dos sentencias distintas y sólo uno, Mohamed al Azawi, fue absuelto.