TEHERÁN, Irán, nov. 14, 2006.- El presidente Mahmud Ahmadinejad declaró que Irán está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, si el gobierno de Washington cambia de actitud. "Estamos a favor de una interacción positiva con todo el mundo, a excepción de un país al que no reconocemos (Israel)", dijo Ahmadinejad en conferencia de prensa.
"No hablaremos con la entidad sionista, porque es una usurpadora de tierras e ilegítima. Pero estamos dispuestos a hablar con el gobierno estadounidense bajo ciertas condiciones. Si corrigen su conducta, hablaremos con ellos", dijo el mandatario iraní.
Es el comentario más prominente de un funcionario iraní en meses recientes sobre la posibilidad de un diálogo con un país que los iraníes hasta ahora consideraban "El Gran Satanás".
El mandatario no dio detalles de las condiciones para el diálogo, pero acusó al gobierno estadounidense aplicar una política exterior basada en agresiones, opresión, unilateralismo y falta de respeto a otras naciones.
Ahmadinejad no definió tampoco el rango abarcado por cualquier conversación con Washington, ni dijo si Irak o la disputa nuclear estarían en la agenda.
Irán ha propuesto conversaciones con Estados Unidos sobre Irak dos veces este año, la primera en marzo y la segunda el 5 de noviembre.
Semanas después de la primera propuesta de conversaciones, Irán retiró su oferta, acusando a Estados Unidos de tratar de explotar las charlas. Cuando renovó la oferta este mes, analistas dijeron que Teherán estaba preocupado por el incremento de la violencia en Irak y pudiera estar buscando, además tratar de calmar las presiones de Washington para sanciones por su programa nuclear.
Estados Unidos saludó la primera oferta de conversaciones, pero dijo que las negociaciones quedarían confinadas al tema de Irak.
El presidente George W. Bush dijo que su actitud con Irán era: "Nosotros estamos dispuestos a sentarnos a la mesa con la Unión Europea, así como con Rusia y China, para discutir una forma de avanzar" las relaciones.
Hablando a la prensa en la Casa Blanca, Bush reiteró las condiciones que fijó hace semanas, que para que haya conversaciones, Irán debe acceder a una suspensión verificable de sus actividades de enriquecimiento de Uranio.
Un panel bipartidista en Washington ha indicado que está en favor de un diálogo con Irán sobre el conflicto en Irak.