HONOLULU, Hawai, nov. 21, 2006.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, condenó este martes el asesinato del ministro de Industria del Líbano, Pierre Gemayel, y afirmó que "ha vuelto a aparecer la fea cara del terrorismo". En un desayuno con soldados en la Base Hickam de la Fuerza Aérea, en el estado norteamericano de Hawai, el mandatario calificó de "bárbaro" el asesinato y pidió el fin de "la injerencia de Siria e Irán" en el Líbano.
En Washington, el Departamento de Estado dijo que el asesinato de Gemayel, en las cercanías de Beirut, era un "acto de terrorismo".
Otras tres personas resultaron heridas en el atentado contra Gemayel, según informaron medios libaneses.
En una conferencia de prensa celebrada en el Departamento de Estado, el subsecretario Nicholas Burns reconoció que "estamos conmocionados por el asesinato".
Burns agregó que Estados Unidos considera el atentado como un acto de intimidación contra la coalición gobernante en el Líbano.
"Creemos que todos los países tienen la responsabilidad de apoyar al Gobierno de (el primer ministro libanés, Fuad) Siniora", manifestó el subsecretario.
Gemayel era uno de los principales apoyos del primer ministro y el atentado se suma a otros realizados en los últimos meses contra distintas personalidades políticas y mediáticas en el Líbano.
PIDE BOLTON TRIBUNAL INTERNACIONAL EN EL LÍBANO
Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, John Bolton, manifestó hoy que el asesinato de Gemayel demuestra la necesidad de crear un tribunal internacional en el Líbano para juzgar estos crímenes.
El Consejo de Seguridad de la ONU está pendiente de la aprobación del plan para el establecimiento de este órgano judicial que juzgaría a los sospechosos del atentado del ex primer ministro Rafic Hariri y otros asesinatos perpetrados desde octubre del 2004.
"Creo que los hechos necesitan ser analizados, pero si miramos la evidencia que vincula el asesinato de Hariri a otros asesinatos políticos, creo que la gente puede extraer sus propias conclusiones", dijo Bolton.
El diplomático estadounidense dio a entender que Siria está detrás de la muerte de Gemayel, que era contrario a la influencia de Siria sobre su país.
Bolton rechazó que la aprobación de un tribunal pueda traer más inestabilidad al Líbano, una preocupación que han expresado algunos miembros del Consejo de Seguridad.
"¿Qué mal puede hacer (este tribunal)? Están matando a gente en el Líbano, están asesinando a sus líderes políticos. ¿No es el momento de hacer justicia?", se preguntó.
El plan para la creación de este órgano judicial fue elaborado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y aprobado la semana pasada por el gobierno del Líbano.
Una vez el Consejo de Seguridad dé su visto bueno, se requiere que el Parlamento libanés lo ratifique.
El presidente del Líbano, Emile Lahud, consideró "ilegal" la aprobación del plan por parte del ejecutivo libanés por no contar con su autorización y porque en la votación no participaron seis ministros de la oposición al gobierno pro-occidental del primer ministro Fuad Siniora.
En una reunión celebrada este lunes, Qatar, el único país árabe en el Consejo, sugirió cautela y demorar la decisión de aprobación del plan, debido a la tensa crisis política que se vive en el Líbano.
El asesinato del ministro libanés se produce justo cuando los grupos de la oposición, encabezados por el movimiento Hezbolá, tienen programadas manifestaciones pacíficas para intentar derrocar el gobierno de Siniora.
PIDE ANNAN CASTIGO PARA RESPONSABLES
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, condenó enérgicamente el asesinato de Gemayel y pidió llevar a los responsables e instigadores ante la justicia.
En un comunicado, leído por su portavoz, Stephane Dujarric, Annan expresó su conmoción por la muerte de Gemayel, uno de los líderes del movimiento del "14 de marzo", de quien dijo que "creía firmemente en la independencia, la democracia y la unidad del Líbano".
Annan condenó el asesinato y manifestó sus condolencias a los familiares de la víctima y al gobierno libanés.
"Estos actos de terrorismo, que socavan la estabilidad del Líbano, son inaceptables y no tienen lugar en una sociedad abierta y democrática. Los responsables e instigadores del ataque de hoy deben ser llevados ante la justicia para acabar con la impunidad", indicó.
El secretario general hizo un llamado a todas las facciones políticas en el Líbano para que mantengan la unidad nacional en un momento tan crucial.
Se lamentó que el asesinato se produzca un día después que el Consejo de Seguridad de la ONU debatiese un plan para el establecimiento de un tribunal especial en el Líbano.
Esta instancia judicial, cuya creación aún está pendiente de ser aprobada por el Consejo de Seguridad y después por el Parlamento del Líbano, deberá juzgar a los sospechosos de la muerte del ex primer ministro libanés Rafic Hariri y otros atentados políticos cometidos desde octubre del 2004.