CARACAS, Venezuela, dic. 3, 2006.- El candidato de la oposición, Manuel Rosales, votó este domingo poco después de las 10:00 (14:00 GMT) en un centro electoral de Maracaibo, capital de su estado natal de Zulia, donde denunció atrasos que, en su opinión, pueden ser deliberados en algunos centros de votación. En medio de un alboroto general de periodistas y partidarios, Rosales afirmó que hubo retrasos e irregularidades en algunos centros, y pidió al Consejo Nacional Electoral (CNE) que agilice el proceso en lugares donde, dijo, hay "máquinas paralizadas".
El candidato abanderado de más de 40 partidos de oposición advirtió a los electores de que deben examinar sus papeletas con atención para que no se produzcan confusiones a la hora de votar.
En sus declaraciones a la prensa, Rosales, gobernador del estado Zulia, felicitó a los ciudadanos por su "civismo" y por la forma "masiva" a la que acuden a votar en esta jornada electoral.
Asimismo, felicitó al "Plan República", despliegue de las Fuerzas Armadas encargadas de la seguridad de los comicios, e indicó que "a pesar de todos los pronósticos, hoy Venezuela concurre masivamente, en paz, y de manera civilizada a sufragar".
El candidato de la oposición, principal rival del presidente Hugo Chávez, que busca la reelección en los comicios de hoy, hizo un llamado a quienes no han ido todavía a votar y invitó a todos a "dar su opinión".
Preguntado sobre una estimación de resultados, Rosales se limitó a responder que el cielo está "clarito" y nos pronostica que "vendrán tiempos mejores".
"El cielo está bonito, está brillante, está azulito", insistió Rosales, en alusión al color "azul" que marcó su campaña frente al "rojo" del "chavismo", antes de comentar que volvía en las próximas horas a Caracas, donde estará a la espera de los resultados.
Varios minutos le costó a Rosales, gobernador de este estado fronterizo con Colombia, llegar al interior del centro para ejercer su derecho al sufragio, y luego poder salir tras abrirse paso con dificultad entre las cámaras de televisión.
Decenas de partidarios de Rosales saludaron su paso por el centro electoral con gritos de "Atrévete", el lema de su campaña, mientras los representantes de los medios informativos causaban confusión y empujones de los que no se libró ni el propio candidato.