COCHABAMBA, Bolivia, dic. 9, 2006.- El mandatario venezolano Hugo Chávez afirmó aquí que la oligarquía "quiere incendiar Bolivia" con apoyo del "imperio" y volvió a convocar a los militares bolivianos a defender al presidente Evo Morales para lo que ofreció apoyo de su gobierno. Chávez se digirió el sábado a unas 30 mil personas en el estadio local donde se clausuró la Cumbre Social que se desarrolló al mismo tiempo que la II Cumbre Sudamericana de Presidentes.
"Maldito sea el soldado que vuelve las armas contra su pueblo, los soldados verdaderos tenemos que estar al lado de los pueblos, ya basta que el imperio y sus lacayos utilicen a los soldados", dijo Chávez al señalar que las reformas emprendidas por el mandatario boliviano tienen el apoyo de su gobierno.
"La más extremista ultraderecha no tiene patria, no tiene sentimiento y quiere incendiar la patria por eso esas jugadas desestabilizadoras. Si el imperio norteamericano arremete contra Morales el gobierno y el pueblo venezolano no nos quedaremos de brazos cruzados", sentenció.
Chávez evitó lanzar declaraciones duras mientras participó de la cita presidencial, pero el sábado, frente a los dirigentes sociales, no ahorró adjetivos y aseguró que la arremetida de la "oligarquía" contra Morales, él lo vivió en 2001 con un fallido golpe de estado en Venezuela.
Morales, Chávez, el presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, y el vicepresidente argentino Daniel Osvaldo Scioli participaron de la clausura del encuentro de movimientos sociales que contó con la participación de unos cuatro mil actividades sindicales y sociales del continente.
Morales enfrenta estos días una masiva huelga de hambre en su contra protagonizada por líderes regionales, legisladores de oposición y dirigentes empresariales que exigen que las reformas constitucionales que redactará a Asamblea Constituyente sean aprobadas por dos tercios de voto de sus miembros y no por simple mayoría como aprobó en noviembre el oficialismo que domina ese órgano deliberante.
Como ya lo hizo en otras ocasiones, el mandatario boliviano pidió el apoyo de las fuerzas armadas para garantizar la unidad de Bolivia frente a demandas secesionistas alentadas por grupos cívicos del oriente que se oponen a las decisiones de su gobierno.
Morales dijo que la demanda de los dos tercios fue un "pretexto" para hacer fracasar la Cumbre Sudamericana y el encuentro de líderes sociales. Anteriormente aseguró que la oposición busca condenar al fracaso a la Asamblea Constituyente.
"Algunas familias no quieren perder su privilegio, no quieren perder el latifundio, pero ahora los estamos derrotando", señaló.