BAGDAD, Irak, dic. 29, 2006.- El Ejército estadounidense pidió este viernes a los abogados del depuesto dictador iraquí, Saddam Hussein, que recojan sus enseres personales, lo que hace pensar en una ejecución inminente.
El jefe del equipo de la defensa de Sadam, Jalil Al Duleimi,
aseguró, además, que no descartaba que el presidente pudiera ser
ahorcado en breve, después de que un tribunal de apelación
ratificara hace tres días la sentencia de muerte contra el ex
presidente y diera un plazo de treinta días para su ejecución.
Al Duleimi precisó que las fuerzas estadounidenses le habían
solicitado que enviara a alguien a recoger los objetos personales de
Saddam y que le habían hecho esta petición vía telefónica a las 11.10
horas (07.10 GMT).
Según su relato, había recibido la llamada "por parte del responsable de la custodia del presidente Saddam Hussein desde la prisión" y le "informó de la necesidad de que designara a una persona para que recogiera los objetos y pertenencias de Saddam Hussein".
Asimismo, afirmó que esa persona debía tomar los enseres
personales de su hermanastro Barzan al Tikriti y del ex presidente
del tribunal especial Awad Hamd Al Bandar, condenados a la pena
capital.
Al Duleimi que agregó que le habían asegurado que Saddam seguía
bajo custodia estadounidense, insistió en que "todo es probable,
dada la experiencia con los norteamericanos y su cada vez mayor
pérdida de credibilidad en el mundo".
“El presidente es un prisionero de guerra y no debería ser entregado a sus enemigos", dijo.
Asimismo, insistió en que el equipo de la defensa ha denunciado
en numerosas ocasiones que el proceso contra Saddam y sus siete
antiguos colaboradores "representa una flagrante violación de la
legislación internacional y la Convención de Ginebra".
Además, advirtió de que EU cometerá "un grave error si da el
visto bueno al ahorcamiento del presidente", y subrayó que eso
avivaría la resistencia y "toda la región arderá".
En este sentido, el ministro turco de Exteriores, Abdula Gul,
advirtió de que su muerte puede conducir a un aumento del caos y
recomendó a los iraquíes que lo pensaran muy bien antes de ejecutar
a Saddam.
Al Duleimi instó a las organizaciones internacionales de defensa
de los Derechos Humanos, a la Liga Árabe, a la ONU y a los
dirigentes árabes a realizar una "intervención inmediata" para
salvar la vida del depuesto mandatario.