DAMASCO, Siria, ene. 14, 2007.- El presidente de Irak, el kurdo Yalal Talabani, llegó este domingo a Damasco para una visita oficial, la primera de un jefe de Estado iraquí a Siria en casi tres décadas. Talabani fue recibido por el presidente sirio, Bachar Al Asad, en una ceremonia de bienvenida celebrada en el aeropuerto internacional de Damasco.
Durante su estancia en Siria, país al que Washington impone un aislamiento económico y político, está previsto que se firmen varios acuerdos bilaterales económicos y sobre seguridad.
La presencia de Talabani en Damasco se produce en medio de nuevos ataques verbales de Washington a Siria e Irán, a los que EU acusa de inmiscuirse en los asuntos internos de Irak.
El presidente de EU, George W. Bush, en su discurso a la nación pronunciado el pasado miércoles 10, acusó a Teherán y a Damasco de respaldar a los extremistas y permitirles que usen sus respectivos territorios para realizar ataques en Irak.
Damasco ha rechazado estas declaraciones, ha asegurado que patrulla sus fronteras y ha acusado a EU de no hacer lo suficiente para controlar la franja iraquí de la frontera.
Talabani, que llegó a Damasco acompañado por el consejero nacional de seguridad iraquí, así como por los ministros de Asuntos Exteriores, Comercio y Recursos Acuíferos, tenía que viajar a Siria el pasado viernes, pero pospuso su viaje para participar en una conferencia de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), de la que es dirigente.
Según fuentes diplomáticas iraquíes en Damasco, en esta semana se concluirán varios acuerdos de seguridad y comercio que han sido discutidos previamente a nivel ministerial.
Las mismas fuentes subrayaron que este tipo de pactos no necesitan el permiso de Washington para ser ratificados, e hicieron hincapié en que el desarrollo de las relaciones bilaterales es independiente a las posturas de terceras partes.
Talabani, que residió más de 20 años en la capital siria como refugiado político, visitará durante su estancia en el país la tumba de Hafez Al Asad, anterior presidente de Siria y padre del actual jefe de Estado, situada en la localidad de Qurdaha, en el noroeste del país.
Siria e Irak restauraron sus relaciones diplomáticas el pasado diciembre tras décadas de hostilidades.
Damasco rompió los lazos con Bagdad en 1982, después de acusar a Irak de incitar a los hermanos musulmanes sirios a organizar disturbios en contra del régimen.
La última visita de un jefe de Estado iraquí a Damasco fue llevada a cabo en 1979 por el entonces presidente de Irak, Hassan Al Baker.