DAVOS, Suiza, ene. 24, 2007.- El Foro Económico Mundial (FEM) consideró este miércoles la lucha contra el cambio climático y los avances en las negociaciones de la Ronda del Desarrollo de Doha como asuntos vitales para la economía global, y en especial para los países en desarrollo.
La canciller de Alemania, Angela Merkel, al inaugurar hoy los debates pidió a la Unión Europea (UE), a Estados Unidos y a los países emergentes y en desarrollo que acerquen más sus posiciones en esa negociación y les advirtió de que un fracaso "será responsabilidad de todos".
"Todos tienen que estar dispuestos a mostrar flexibilidad ya que la responsabilidad del éxito se apoya en muchos hombros", afirmó Merkel, al tiempo que apuntó que combatir retos como los efectos del cambio climático o la pobreza son asuntos que "hay que hacer juntos".
La canciller de Alemania, que también encabeza ahora la presidencia rotatoria de la Unión Europea, y del G-8, el grupo de las principales naciones industriales del mundo, habló vigorosamente en favor de un sostenido desarrollo económico. Pero advirtió que "junto con el éxito económico aumenta la responsabilidad".
Dicha responsabilidad, dijo, acarrea la necesidad de "permitir a otras regiones que compartan la paz y la prosperidad, y mantengan nuestro planeta vivible durante las próximas generaciones".
Por su parte, la presidenta y ministra de Asuntos Exteriores suiza, Micheline Calmy-Rey, apeló a la unión de las fuerzas para lograr éxitos en resolver los problemas del mundo y subrayó que "esos éxitos se logran abriéndose a los otros".
Merkel y Calmy-Rey hablaron ante un auditorio de más de 2 mil 400 personalidades del mundo político, económico y académico que hasta el 28 de enero debatirán en la ciudad alpina de Davos las maneras de resolver los problemas más inminentes del panorama internacional.
Impulsar avances para combatir el cambio climático y encontrar las vías para reanudar el diálogo sobre esas negociaciones comerciales se han convertido en los asuntos "estrella" de este Foro, al que asisten más de un millar de empresarios.
El presidente y director ejecutivo de la multinacional Coca-Cola, Neville Isdell, hizo también un llamado para "reavivar" el proceso negociador de Doha y subrayó que continuar la Ronda de Doha ayudaría a que los empresarios fortalezcan sus alianzas con organizaciones caritativas y otras con fines sociales, y también a evitar el "potencial retorno del proteccionismo y el populismo".
"Vivimos en un mundo esquizofrénico, en el que las perspectivas de la economía son muy buenas, pero al mismo tiempo persisten muchos desequilibrios y debilidades", indicó el presidente del Foro, Klaus Schwab, que entre esos aspectos negativos citó el cambio climático.
Por su parte, el responsable de las iniciativas ambientales del Foro, Dominic Waughray, señaló que los miembros de la institución "han pedido situar el cambio climático y otros asuntos como la seguridad medioambiental en el centro de los debates".
Las compañías representadas en el Foro de Davos tienen unos resultados financieros que superan los 10 billones de dólares, lo que representa en torno al 25 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.
"Por eso, catalizar su compromiso en este asunto es algo que sólo nos puede beneficiar a todos", agregó Waughray.
Los organizadores del Foro han querido involucrar en la búsqueda de soluciones a los problemas del calentamiento de la atmósfera a los líderes empresariales y para ello se desarrollarán un total de 17 debates en los que avanzar posibles soluciones en cooperación con los gobiernos y con organizaciones no gubernamentales.
Los problemas de Oriente Medio, en especial el conflicto entre israelíes y palestinos y la seguridad de Irak, considerados de importancia crucial por los asistentes, serán otros de los asuntos que ocupe en los próximos días la agenda del Foro.
Para abordar esos asuntos estarán presentes el rey Abdalá de Jordania, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas (Abú Mazen), y el viceprimer ministro de Israel, Simon Peres, junto a la ministra de Asuntos Exteriores de ese país, Tzipi Livni.
Las medidas de seguridad en torno a Davos han sido extremadas por las autoridades helvéticas, que han desplegado más de 5 mil 500 soldados, mientras que su espacio aéreo es protegido por sus fuerzas aéreas.
Cientos de participantes-- incluidos empresarios, líderes políticos, periodistas y celebridades como los músicos y activistas Bono y Peter Gabriel-- se reúnen en el encuentro anual para abordar temas económicos, políticos y sociales, en un ambiente que busca soluciones de largo plazo en vez de una atención rápida de los problemas.
Además de Merkel, unos 24 jefes de estado asisten al encuentro, entre ellos el primer ministro británico Tony Blair, recibido cálidamente en el 2005 cuando él y el secretario del Tesoro Gordon Brown propusieron un alivio significativo para la deuda del Tercer Mundo.
Pero el encuentro de este año promete un regreso a los foros anteriores, con un énfasis en los asuntos que enfrentan las empresas. Previas reuniones han sido criticadas por convertirse en eventos con cierto contenido frívolo, como cuando Angelina Jolie y Brad Pitt, entre otras celebridades, asistieron al foro junto con hordas de fotógrafos y de camarógrafos.
El recalentamiento global y la seguridad son los dos temas dominantes y la falta de nieve en la población, conocida como uno de los principales centros de esquí en Europa, constituyó un recordatorio claro de que el cambio climático debe abordarse.
La reunión anual se enfocará también en garantizar el suministro mundial de productos energéticos, incluyendo el desarrollo de combustibles alternativos, particularmente ante el alza que mostraron los precios del petróleo en el 2006, antes de bajar en semanas recientes, así como frente a la interrupción del suministro de Rusia y los ataques contra oleoductos en Irak y Nigeria.