QUITO, Ecuador, ene. 24. 2007.- Al menos siete muertos dejó el accidente aéreo ocurrido esta noche en las inmediaciones del aeropuerto de la ciudad costera de Manta, oeste de Ecuador, en el que falleció la ministra de Defensa, Guadalupe Larriva. El accidente se produjo alrededor de las 21.00 horas local (02.00 GMT del jueves), según informaciones preliminares, por el choque entre dos helicópteros de tipo "Gacela", que efectuaban una maniobra militar, para probar un sistema de visión nocturna.
En el primer helicóptero, según un informe del canal de televisión Telamazonas, viajaba la ministra de Defensa, su hija, Claudia Ávila, y los pilotos, el capitán Celso Acosta y un teniente de apellido Herrera.
El segundo helicóptero, según ese informe, era ocupado por el capitán Richard Jurado, el capitán Byron Zurita y un teniente coronel de apellido Gortaire.
Más de 150 efectivos de las Fuerzas Armadas y de otros organismos de socorro de Ecuador se han desplegado en las inmediaciones del aeropuerto de la ciudad de Manta, a unos 260 kilómetros al sudeste de la capital, Quito, para efectuar el rescate de las víctimas.
Según informaciones de medios de comunicación locales, el accidente se produjo en una zona aledaña del aeropuerto, cuando el helicóptero en que viajaba la ministra chocó en el aire con otro, lo que habría provocado que ambos estallasen y se precipitaran atierra.
Las mismas fuentes también dijeron que en el momento del accidente sobrevolaban por la zona varios helicópteros, que efectuaban maniobras para probar un sistema de visión nocturna.
El helicóptero en el que viajaba la ministra sería un aparato que pertenecía a la Aviación del Ejército, indicó Teleamazonas, que recordó que en ese lugar se encuentra una base de vigilancia usada por efectivos de Estados Unidos, para el control de narcotráfico en la región.
De momento, se habría recuperado el cuerpo de la hija de la ministra, indicaron fuentes militares, al precisar que un avión de las Fuerzas Armadas ha salido de Quito a Manta para recoger los cadáveres y regresar a la capital.
A Manta también acudió el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien aseguró que el país vive un momento "muy difícil" por la muerte de su ministra de Defensa.
"Es un momento muy difícil" para el país, porque "la ministra de Defensa, Guadalupe Larriva, ha muerto y dos pilotos", que volaban en el helicóptero, dijo Correa en breves declaraciones a periodistas.
"Sólo pido al pueblo ecuatoriano rezar por la ministra, su hija y los pilotos", añadió Correa, visiblemente consternado por la noticia.
Por otra parte, Víctor Granda, un alto dirigente del Partido Socialista de Ecuador (PSE), que encabezaba la ministra de Defensa, Guadalupe Larriva, pidió hoy "prolijas investigaciones" ante el "extraño" accidente en que falleció la dirigente política.
"Los socialistas estamos profundamente consternados por esta noticia", dijo Granda a los periodistas, al tiempo que indicaba que se reunirán en la sede del partido, en Quito, "para analizar los hechos y adoptar una posición frente a este infausto acontecimiento".
"Nos resulta extraño a nosotros que pueda darse un accidente de esta naturaleza cerca de una base militar tan debidamente establecida, tan monitoreada, tan técnicamente montada por parte, no sólo de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, sino por parte de la Fuerza Aérea norteamericana", dijo Granda.
Se refería a la Base Aérea de Manta, donde, desde 1999, funciona un centro de operaciones de Estados Unidos, dotado de equipos de alta tecnología para luchar contra el narcotráfico en la región.
"Esto debería llevar a que el Gobierno nacional realice una investigación muy prolija de todo el entorno y las circunstancias de este lamentable acontecimiento para poder determinar exactamente las responsabilidad de quienes tengan que ver con este doloroso acontecimiento", agregó Granda.
Larriva, dijo Granda, "más allá de ser la presidenta (del Partido Socialista), era una mujer que representaba el valor, la dignidad y la tenacidad".
Una fuente militar indicó a Efe que el accidente ocurrió cuando la ministra participaba en un ejercicio para comprobar unos equipos militares de visión nocturna.