BAGDAD, Irak, ene. 26, 2007.- El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, le expresó este viernes a la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, la determinación de su gobierno de acabar con el terrorismo. Según un comunicado de la oficina de Maliki, éste le aseguró a Pelosi, que hoy efectuó una visita sorpresa a Bagdad, que su voluntad de enfrentarse a la violencia "no dependerá sólo de los medios militares, sino también de la reactivación de la opción política".
Maliki explicó en esta entrevista algunos detalles del nuevo plan de seguridad que ha anunciado para Bagdad a partir del 1 de febrero, y que será aplicado conjuntamente por el ejército iraquí y el estadounidense.
Este plan tiene por objeto mejorar la seguridad en la capital, azotada desde hace casi un año por una violencia sectaria prácticamente cotidiana, que se traduce en atentados con bombas, secuestros y asesinatos a sangre fría y movimientos masivos de población de un barrio a otro por criterios étnicos o confesionales.
Además, Maliki le explicó a Pelosi los planes para la transferencia de competencias en materia de seguridad al ejército iraquí.
La presidenta de la Cámara de Representantes viaja a la cabeza de una delegación de miembros de ese cuerpo legislativo, con la que tiene previsto además visitar a las tropas estadounidenses desplegadas en Irak.
Pelosi, del Partido Demócrata norteamericano, es una de las voces más críticas con la política del presidente de Estados Unidos, George W.Bush, en Irak, y particularmente con la idea de ampliar -en lugar de reducir- el número de soldados estadounidenses en territorio iraquí.
Pelosi recorrió la Zona Verde, donde están las oficinas del gobierno iraquí y varias embajadas, entre ellas la de Estados Unidos.
"Salimos del encuentro con un mayor entendimiento de la posición de los otros", expresó Pelosi. Bush pidió el viernes a los legisladores escépticos que no condenen de manera prematura su iniciativa y les dijo que "soy yo el que toma las decisiones".