BRUSELAS, Bélgica, ene. 26, 2007.- Estados Unidos aportará 10 mil 600 millones de dólares (8 mil 140 millones de euros) para la seguridad y la reconstrucción de Afganistán, anunció la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN.
Además, el Pentágono estudia enviar más tropas a Afganistán y ha extendido por cuatro meses el despliegue de 3 mil 200 soldados concentrados en el este del país, una de las zonas más inestables.
Rice señaló que el presidente estadounidense, George W. Bush, solicitará los 10 mil 600 millones de dólares al Congreso, y que la nueva partida se distribuirá durante los próximos dos años.
La mayor parte de los nuevos fondos estadounidenses (8 mil 600 millones de dólares -6 mil 600 millones de euros-) se destinará a la mejora de la seguridad.
El objetivo estadounidense es aumentar los efectivos del Ejército afgano hasta 70 mil personas y de la Policía hasta los 82 mil, así como mejorar la formación y el equipamiento de militares y agentes, y desplegarlos por todo el país, según detalló un comunicado estadounidense.
También en el plano de la seguridad, el Departamento de Defensa estadounidense ha extendido por cuatro meses el período de despliegue de 3.200 soldados que actualmente operan en el este de Afganistán y que debían partir en febrero, explicó un portavoz norteamericano.
Añadió que el Pentágono estudia enviar más tropas para dar más vigor a Misión de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), aunque los refuerzos se tratarán en la reunión de ministros de Defensa de la Alianza que se celebrará en Sevilla (España) el 8 y 9 de febrero.
Los restantes 2.000 millones de dólares (1.540 millones de euros) se dedicarán a la reconstrucción de la infraestructura y la modernización del país.
El empleo de esa partida se centrará en cinco áreas: construcción de carreteras, especialmente en los distritos; producción y distribución de electricidad; desarrollo rural, irrigación y agricultura; centros de gobierno y formación de funcionarios, y refuerzo de la estrategia antidrogas.
Los ministros de Exteriores de la OTAN discuten hoy una acción concertada y global para coordinar de forma efectiva tanto la ayuda civil como la militar a Afganistán, donde la Alianza se prepara para una nueva ofensiva de los talibanes esta primavera y 2006 fue el año de mayor violencia -con 4.000 muertos- desde que el régimen talibán fue derrocado en 2001.