MANAGUA, Nicaragua, feb. 7, 2007.- Los obispos nicaragüenses rechazaron el aborto terapéutico y expresaron su "posición firme" de defender la vida de todos los seres humanos. La Conferencia Episcopal de Nicaragua señaló en un comunicado que el aborto terapéutico es un "pretexto legal que permitió la grave injusticia de la muerte de miles de niños no nacidos".
Hasta finales del año pasado, el aborto terapéutico era permitido en el país por una ley que duró más de 100 años y que fue recientemente derogada por el legislativo, pese a la protesta de sectores del gremio médico y algunas organizaciones civiles y de mujeres.
El aborto de ese tipo se practicaba con el permiso de los esposos o de algún familiar cercano y de facultativos médicos en casos de peligro de muerte de la madre.
Los obispos consideran que la nueva legislación "resguarda a las madres de los daños físicos, psicológicos y morales que produce el aborto intencional".
Hacen además un llamado al gobierno electo a "cumplir con el noble compromiso de mantener el respeto a la vida de los más vulnerables, pobres e indefensos", porque "es una promesa hecha a los más de 290 mil nicaragüenses, católicos y evangélicos, que solicitaron la eliminación del disfraz legal del "aborto terapéutico".
Los obispos dicen, además, oponerse a la "intervención de poderosos países y organismos internacionales que intentan revertir la ley que eliminó el desastroso artículo presionando al gobierno con la amenaza del retiro de la ayuda financiera".
Exhortan a los nicaragüenses a continuar defendiendo la vida y exaltan su capacidad de discernimiento ante la campaña de mentiras de algunos médicos y organizaciones que con argumentos científicos y desprovistos de valores éticos, tratan de confundirlos" para revertir la nueva legislación.