CIUDAD DEL VATICANO, feb. 12, 2007.- El Papa Benedicto XVI denunció este lunes que ciertas leyes humanas, destruyen "las normas establecidas por Dios", miman las bases de la sociedad y debilitan la familia, durante su discurso a los participantes de un congreso organizado por la Pontificia Universidad de Letrán. "Ninguna ley hecha por los hombres puede, subvertir aquella norma establecida por el Creador sin que la sociedad quede dramáticamente herida en su base", dijo el Papa en su discurso.
Para Benedicto XVI, olvidar esto "significaría debilitar a la familia, penalizar a los hijos y hacer precario el futuro de la sociedad".
El Papa también denunció cómo en la actualidad "la fuerza de los métodos jurídicos y científicos, que se emplean sin tener en cuenta la ética de la ley moral natural" y amenaza "la destrucción del don de la vida, de la familia y de la naturaleza".
Al inaugurar el Congreso Internacional sobre Derecho Natural en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, el Papa se refirió de forma indirecta a la iniciativa de ley que legaliza uniones de facto de cualquier sexo y que debe ser aún aprobada por el Parlamento.
Benedicto XVI exhortó a los legisladores italianos "a promover la ley humana" y a "no transformar los derechos en intereses privados o en deseos que contrastan con la ley natural".
"Una aplicación muy concreta de este principio se encuentra si se hace referencia a la familia, es decir, a la comunión íntima de vida fundada por el Creador y regulada con leyes propias", manifestó.
"Esta tiene su estabilidad por Ordenamiento Divino; el bien tanto de los cónyuges como de la sociedad no depende del arbitrio", añadió.
Las palabras del Pontífice, aunque no se refieren directamente a Italia, se introducen en el debate en que está inmerso el país, después de que el Gobierno de centroizquierda presentase la pasada semana un proyecto de ley sobre las uniones de hecho, también entre homosexuales.
El discurso del pasado viernes al nuevo embajador de Colombia, Benedicto XVI también había mostrado su preocupación por las leyes que conciernen cuestiones "como la identidad de la familia y el respeto del matrimonio".
Por otra parte, el presidente de la Conferencia Episcopal italiana, el cardenal Camillo Ruini, anunció hoy que en breve se emitirá "la palabra oficial" de la Iglesia italiana sobre la ley presentada por el Gobierno, en la que se marcará la línea de conducta de los católicos.
Ruini dijo que difundirá "una nota oficial, una palabra meditada que sea comprometedora para aquellos que acogen el magisterio de la Iglesia y que pueda ser aclaradora para todos".
El proyecto de ley del Ejecutivo, que tendrá que ser aprobado en el Parlamento, ha sido denominado: "Derechos y deberes para quienes conviven" (DICO) y no supone, según el Ejecutivo, "una equiparación con la familia", ni crea "matrimonios de serie B, ni un pequeño Pacs" (pactos civiles de solidaridad, contemplados en la ley francesa).