NUEVA YORK, Estados Unidos, feb. 15, 2007.- La Casa de la Moneda de Estados Unidos ha puesto en circulación una nueva moneda de un dólar que tiene la efigie del primer presidente del país, George Washington, y cuyo uso se pretende popularizar en lugar del billete.
La concurrida estación de Grand Central de Nueva York ha sido el
lugar elegido para presentar la nueva unidad, que inicia una serie
con la que a lo largo de una década se homenajeará a todos los
presidentes de Estados Unidos.
La nueva moneda, dorada y hecha de manganeso y cobre, tiene en
una de sus caras la efigie del primer presidente estadounidense
mientras que en la otra aparece la imagen de la Estatua de la
Libertad de Nueva York.
Además, presenta la peculiaridad de que se han retirado de las
caras las inscripciones oficiales "In God We Trust" y "E Pluribus
Unum", la fecha de acuñación y las letras de la Casa de la Moneda,
que vuelven al borde, algo que no pasaba desde 1931.
La elección de Nueva York como escenario de la presentación y el
primer intercambio oficial de monedas no responde a la presencia de
la Estatua de la Libertad en las nuevas unidades, sino a razones
históricas vinculadas con George Washington.
Para la Casa de la Moneda era importante la elección de la ciudad
donde Washington se estrenó como presidente, el 30 de abril de 1789
en Wall Street, y que fue la primera capital de EU.
Antes de que se iniciara el acto en la Grand Central, una
caravana de furgones han paseado las monedas por los lugares
históricos de Nueva York.
La nueva pieza de metal pretende atraer "no sólo a
coleccionistas, sino que se debe conseguir que todo el mundo la
utilice para sus transacciones habituales", según ha afirmado el
director de la institución, Edmund C. Moy.
Moy, que ha presentado la moneda acompañado por un George
Washington de carne y hueso, papel interpretado por un historiador,
que estuvo rodeado de alumnos de una escuela local, ha explicado que la nueva moneda es "más fácil de utilizar" y supone "un cambio
histórico en la oferta de monedas actual".
"Hay estudios que nos dicen que el público está ahora listo para
aceptar una moneda de dólar. Además, un billete dura entre 14 y 18
meses, que no son nada comparados con los 30 ó 40 años de las
monedas, así que el Gobierno ahorrará dinero", explicó el
responsable de comunicación de la Casa de la Moneda, Guillermo
Hernández.
Hernández destacó la influencia que han tenido el éxito de la
serie de monedas de 25 centavos con imágenes de diferentes estados
de la Unión para decidirse a lanzar de nuevo monedas de 1 dólar,
después de comprobar lo poco populares que fueron las acuñaciones
anteriores.
"Es una oportunidad también de usar las monedas para aprender de
la Historia y acercar las figuras de los presidentes menos populares
a la población. Tenemos datos que nos indican que será un éxito: ya
tenemos pedidos de 300 millones de monedas", ha asegurado Hernández.
El lanzamiento de la moneda presidencial llega a tiempo para el
"Día de los Presidentes", que se celebrará el próximo lunes con una
jornada festiva en todo el país.
De momento, la ciudad de Nueva York ya ha adaptado todos las
máquinas de los aparcamientos y los expendedores de billetes de
transporte a la nueva moneda, que gracias a un elemento electrónico
podrá ser detectada por cualquier maquinaria.
La medida de la Casa de la Moneda recoge la voluntad del Congreso
estadounidense, que en 2005 aprobó la creación de una nueva serie de cuatro monedas al año, que reproducirán las efigies de igual numero de presidentes, con la peculiaridad de que Grover Cleveland
aparecerá en dos monedas, ya que fue presidente en dos períodos no
consecutivos (1885-1889 y 1893-1897).
Además de la de George Washington, este año se pondrán en
circulación tres monedas presidenciales más; las correspondientes a
John Adams (mayo), Thomas Jefferson (agosto) y James Madison
(noviembre), siguiendo el orden histórico de sus mandatos.