LONDRES, Inglaterra, feb. 19, 2007.- La Autoridad de la Policía Metropolitana de Londres (MPA) confirmó este lunes el ascenso de uno de los agentes a cargo de la operación en la que el brasileño Jean Charles de Menezes murió en el 2005 al ser confundido con un terrorista suicida. La agente en cuestión es la comandante Cressida Dick, de 44 años, quien ha sido ascendida a subcomisaria, uno de los puestos más altos de Scotland Yard.
En su nueva responsabilidad, una de las más importantes en el cuerpo de policía de esta capital, la egresada de Oxford controlará a los 300 oficiales de la Operación Tridente, que combate el crimen en las comunidades londinenses de color, precisó un reporte de la BBC.
La MPA, organismo que supervisa la labor de Scotland Yard, ya anunció el pasado septiembre la promoción de Dick, quien ahora será formalmente nombrada para el nuevo cargo por el comisario jefe de la fuerza policial, Ian Blair.
Tras conocerse el nombramiento en septiembre, un portavoz de la familia de Menezes se declaró "horrorizado" por una decisión que supone otra "bofetada en la cara".
Sin embargo, el presidente de la MPA, Len Duvall, señaló hoy que la Autoridad ha tomado la decisión "correcta", lo que demuestra la "confianza" de la Policía en Dick, si bien admitió que la designación vino marcada por unas "circunstancias sin precedentes".
La oficial, que forma parte del total de cuatro que recibieron ascensos, compareció ante la Comisión Independiente de Quejas de la Policía encargada de investigar los hechos, un reporte sobre los cuales será publicado en marzo.
El 22 de julio del 2005, día de la trágica muerte de Menezes, la agente se responsabilizó del "despliegue táctico" en el operativo policial.
El brasileño, de 27 años y electricista de profesión, fue acribillado a tiros por agentes de la brigada antiterrorista de Scotland Yard en la estación de metro de Stockwell (sur de Londres).
Los policías tomaron a Menezes por uno de los terroristas que perpetraron los atentados fallidos de la víspera contra tres estaciones de Metro y un autobús urbano de la capital.
Esos ataques buscaban imitar los del 7 de julio del mismo año contra la red de transporte londinense, que causaron 56 muertos -incluidos los cuatro terroristas suicidas- y más de 700 heridos.
La Fiscalía británica ha acusado a la Policía de violar la Ley de Salud y Seguridad en el Trabajo del Reino Unido (1974) por no cumplir con su deber de proteger a la víctima, pero ha desestimado el procesamiento de cualquier agente por falta de pruebas.
En diciembre pasado, la Justicia británica rechazó la petición de la familia de Jean Charles de Menezes de revisar la decisión de la Fiscalía de no procesar a ningún agente.
Sin embargo, el Tribunal Superior de Londres despejó el pasado 19 de enero el camino para que la familia del brasileño pueda recurrir ante los jueces de la Cámara de los Lores, máxima instancia judicial del Reino Unido.
Los familiares de Menezes llegaron a acusar a Ian Blair de mentir por manifestar, el mismo día del suceso, que el joven había desafiado a la autoridad y huido de los agentes que le perseguían.
Una investigación posterior probó que el brasileño accedió al Metro como cualquier usuario y ni mostró una actitud sospechosa ni llevaba una vestimenta que hiciera pensar que ocultaba una bomba, como sugirió el comisario jefe de Scotland Yard.