OSLO, Noruega, feb. 23, 2007.- Cuarenta y seis países adoptaron este viernes una declaración proponiendo la firma de un tratado en el 2008 que prohíba las bombas de dispersión, informaron funcionarios del gobierno noruego y dos grupos no gubernamentales. De los 49 países que asisten a la conferencia en Oslo sobre bombas de dispersión, Polonia, Rumania y Japón no aprobaron la declaración final, dijeron el viceministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Raymond Johansen y funcionarios de los grupos Human Rights Watch y The Cluster Munition Coalition (coalición contra la munición de dispersión).
A la reunión no asistieron representantes de importantes países como Estados Unidos, Rusia, Israel y China.
Una declaración presentada en el último día de la reunión pidió a los países "concluir para el 2008 un instrumento internacional que sea obligante" a fin de prohibir las bombas de dispersión.
Las "bomblets" (bombas pequeñas) son arracimadas por centenares en proyectiles de artillería, bombas o misiles, que se dispersan sobre vastas áreas. No todas las bombas estallan de inmediato. Algunas pueden permanecer sin explotar durante años, y son activadas tal vez mucho después de concluir un conflicto bélico, generalmente por civiles que las pisan de manera inadvertida.
Alrededor del 60% de las víctimas de bombas de dispersión en el sudeste asiático son niños, dijo The Cluster Munition Coalition. Esas armas han sido usadas de manera reciente en Irak, Kosovo, Afganistán y Líbano, informó la organización.
Las Naciones Unidas calculan que Israel dejó caer unas cuatro millones de "bomblets" en el sur del Líbano durante la guerra del año pasado con Hezbolá, y que alrededor del 40% no estallaron al caer.