VIENA, Austria, feb. 23, 2007.- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, instaron este viernes a Irán a cumplir con las exigencias de la ONU y volver a la mesa de negociaciones. Irán "debe cumplir de forma plena las exigencias del Consejo de Seguridad. Las autoridades iraníes deberían aprender del caso nuclear de Corea del Norte y pensar en lo mejor para su pueblo", declaró Ban a la prensa tras reunirse con ElBaradei.
El secretario general de la ONU hizo esas declaraciones tras reiterar su preocupación "de que las autoridades iraníes no hayan cumplido la resolución" 1737, que preveía el establecimiento de sanciones contra Irán si este país no dejaba de expandir su programa nuclear.
"Creemos que la puerta está abierta para volver a la mesa de negociaciones. Volver a las negociaciones es la única forma de conseguir una solución a largo plazo", señaló por su parte el director general de la AIEA, quien destacó el "diálogo constructivo" que mantuvo con Ban.
"Compartimos las preocupaciones de la comunidad internacional", reconoció ElBaradei en relación a los últimos desarrollos en el contencioso nuclear iraní.
La AIEA certificó en un informe emitido ayer, jueves, que Irán incumplió la resolución 1737 de la ONU, al expandir su programa nuclear y no suspender el enriquecimiento de uranio, lo que abre las puertas a la adopción de sanciones adicionales contra Irán.
Las cuestiones pendientes del programa iraní, que durante 18 años se desarrolló en la clandestinidad, y la falta de cooperación y transparencia de Teherán fortalecen la sospecha de la comunidad internacional de que el objetivo final sea fabricar armas nucleares.
Después de más de tres años de inspecciones internacionales, la AIEA es aún incapaz de garantizar que la naturaleza del programa atómico de la República Islámica sea exclusivamente pacífico.
Por su parte, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió hoy de que su país "resistirá hasta el final" y "no dará marcha atrás" frente a las presiones de la comunidad internacional para que Irán suspenda el programa de enriquecimiento de uranio.
Estados Unidos, por su parte, anunció que las potencias del grupo "5+1", formado por los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, se reunirán el próximo lunes en Londres para discutir nuevas medidas destinadas a frenar las ambiciones nucleares iraníes.
El secretario de Estado adjunto norteamericano para Asuntos Políticos, Nicholas Burns, precisó que en el encuentro se comenzará a perfilar una nueva resolución del Consejo de Seguridad sobre Irán con la que responder al desafío que sigue planteando este país.
En declaraciones a un rotativo británico, ElBaradei aseguró esta semana que el desarrollo industrial del programa atómico iraní podría estar disponible en seis meses y que Irán está al menos a cinco años de construir una bomba atómica.
El uranio enriquecido es el elemento que genera mayor controversia ya que dependiendo de su grado de pureza puede ser utilizado para generar energía eléctrica o alimentar una bomba nuclear.