QUITO, Ecuador, feb. 24, 2007.- El volcán Tungurahua, en el centro andino de Ecuador, incrementó hoy su actividad y arrojó lava y ceniza por su cráter, después de siete meses de relativa calma, informó el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional. El Instituto Geofísico indicó que se registró la caída de ceniza, en forma de cascajo, en las localidades de San Juan y Pillate, así como ceniza en las de Cotaló, Bilbao, Manzano, Quero y Chonglotús, todas cercanas al volcán, situado a unos 180 kilómetros al sur de Quito.
Un informe especial del Instituto señala que la actividad sísmica empezó a incrementarse anoche, pero que en la madrugada se registró la salida de rocas incandescentes, expulsadas a unos 800 metros de altura, desde la cima, y que luego bajaban en torrentes por los flancos de la montaña, hasta un kilómetro debajo del cráter.
En algunas zonas, la ceniza se acumuló hasta unos tres mil milímetros de espesor, señaló el Geofísico, tras precisar que no se han evacuado a los pobladores que habitan en la zona.
Ahora, declaró una fuente del observatorio "Guadalupe" del Instituto Geofísico en la zona del Tungurahua, la actividad se ha reducido considerablemente, aunque no descartó que se puedan producir nuevas erupciones como la que ocurrió esta mañana.
La actividad de este sábado ha sido, según el instituto, "la más intensa" de los últimos siete meses, y empezó con una señal de temblor constante en el edifico volcánico y un bramido.
En julio y agosto del año pasado, el Tungurahua generó varias explosiones fuertes, una de ellas considerada la más grande de los últimos siete años.
La explosión de agosto pasado causó la muerte de, al menos, seis personas, provocó el desplazamiento de miles de campesinos, y arrasó grandes extensiones de cultivos.
El pulso eruptivo registrado hoy "demuestra que la actividad del Tungurahua no ha concluido y que no es posible descartar, aún, que continúe un patrón similar al de las erupciones de 1918, cuando eventos explosivos similares a los de julio y agosto de 2006, fueron seguidos por periodos de varios meses de tranquilidad, luego de lo cual ocurrieron, nuevamente, erupciones explosivas grandes", añade el informe.
El Tungurahua, de cinco mil 29 metros de altitud, situado a unos 180 kilómetros al Sur de Quito, empezó su actual proceso eruptivo en 1999, y desde entonces ha intercalado periodos de gran actividad con lapsos de relativa calma.