RAMALA, Israel, feb. 25, 207.- Efectivos del Ejército israelí hirieron al menos a 16 palestinos, derribaron unas 30 casas y detuvieron a decenas personas en una operación en la ciudad cisjordana de Naplusa, informaron fuentes locales palestinas. Asimismo, el Ejército israelí mantiene rodeado un hospital de la localidad e impide el acceso de los heridos, según fuentes de este centro médico.
Fuentes militares israelíes señalaron que la operación continuará en los próximos días y admitieron sólo la detención de un miembro de la Yihad Islámica, uno de los objetivos de la acción militar.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, condenó en un comunicado oficial la operación israelí, que califica de "agresión inaudita" y "un acto de sabotaje" contra los acuerdos de La Meca, que sentaron las bases para un gobierno de unidad nacional entre los islamistas de Hamas y los nacionalistas de Al Fatah, que él lidera.
También resultaron heridos dos soldados israelíes cuando militantes palestinos les arrojaron cargas explosivas, informaron fuentes militares.
Los soldados fueron atacados con bloques de cemento, bombas incendiarias y otros artefactos cuando efectivos del cuerpo de infantería del regimiento Golani, blindados e ingeniería llegaron este domingo al Centro de la ciudad.
Según fuentes palestinas, los soldados entraron a Naplusa con más de 100 vehículos militares, entre todoterrenos, blindados y excavadoras.
Agregaron que las fuerzas israelíes instaron a los residentes por medio de altavoces a informar sobre el paradero de seis milicianos buscados de las Brigadas de los Mártires de Al-Aksa, afiliadas al movimiento nacionalista Al Fatah.
El Ejército impuso el toque de queda a unos 50 mil vecinos en el Centro y en la "Kasbah", el casco antiguo de la ciudad, para buscarlos casa por casa, mientras mantenían cercados los dos hospitales de la localidad.
Las tropas israelíes, según fuentes palestinas, bloquearon los accesos a Naplusa por medio de obstáculos de cemento armado y también estaban cerradas la Universidad de Al Najah y las escuelas.
Según informaciones de fuentes palestinas no confirmadas por el Ejército israelí, los militares lograron enviar un mensaje en por emisora de radio palestina a los militantes buscados para que depongan las armas y se entreguen.
Según un portavoz militar israelí, hasta el momento los efectivos que participan en la operación descubrieron al menos diez artefactos explosivos y ayer un laboratorio de dinamita y armas.
Se supone que las excavadoras pueden ser empleadas en caso de que milicianos palestinos se atrincheren en la ciudad.
Las operaciones se intensificaron hoy después de un paro general y una manifestación promovidos por islamistas de Hamas y nacionalistas de Al Fatah para exigir que las fuerzas de seguridad de la ANP pongan fin a la anarquía y restablezcan el imperio de la ley contra diversas milicias.
Un portavoz militar israelí informó esta mañana de que uno de los objetivos de la operación es también buscar laboratorios de explosivos que operan clandestinamente en Naplusa.
Según testigos oculares, las tropas israelíes cuentan con el apoyo de la Fuerza Aérea y, por primera vez en los últimos años, el Ejército ha puesto bloques de cemento armado para impedir la entrada a Naplusa, situada a unos 70 kilómetros al norte de Jerusalén.