LISBOA, Portugal, mar. 8, 2007.- El Parlamento luso aprobó este jueves la nueva ley que despenaliza en Portugal la interrupción voluntaria del embarazo por decisión de la mujer y durante las primeras 10 semanas de gestación. La iniciativa fue aprobada con los votos a favor del Partido Socialista (PS), el Partido Comunista Portugués (PCP), Los Verdes, el Bloco de Esquerda y 21 diputados del conservador Partido Social Demócrata (PSD).
Los portugueses decidieron el pasado 11 de febrero en referéndum y por mayoría despenalizar el aborto, aunque una abstención que superó el 50 por ciento ha obligado al Ejecutivo socialista a llevar la reforma al Parlamento.
Las propuestas alternativas del PSD y el Partido Popular de Portugal (CDS-PP), también de orientación conservadora, fueron rechazadas por la mayoría parlamentaria de izquierda.
El jefe de Estado, Aníbal Cavaco Silva, dispone a partir de ahora de veinte días para vetar o aprobar la nueva ley.
Además, existe la posibilidad de que envíe el documento al Tribunal Constitucional, paso para el que dispone de ocho días desde su recepción.
El primer ministro, el socialista José Sócrates, fue el abanderado de una iniciativa que, según sus propias palabras, acabará con la lacra del aborto clandestino, un problema sanitario de gran alcance, ya que se estima que cada año recurren de forma ilegal a esa práctica entre 20 mil y 40 mil mujeres.
En la votación del pasado febrero, 2,2 millones de portugueses -el 59,25 por ciento- se pronunció a favor del "sí", frente a los 1,5 millones, el 40,47 por ciento, que dijo "no".
La nueva ley puede encontrar, no obstante, serios problemas de aplicación, al chocar con el Código Deontológico de los médicos que, en principio, prohíbe la práctica.
En el referéndum de 1998, se impuso el "no" con el 50,9 por ciento, aunque el resultado fue invalidado por la abstención del 68,06 por ciento del electorado.
Las estadísticas oficiales reflejan anualmente un millar de abortos legales, aunque la Asociación para la Planificación y la Familia (APF) calcula que en los últimos años han abortado en total clandestinamente en Portugal más de 350 mil mujeres de entre 18 y 49 años.
La actual ley de 1984 impone penas de hasta tres años a la mujer que se someta a un aborto ilegal y de dos a ocho al médico que lo practique, pero permite el aborto en las primeras 12 semanas en caso de violación o si hay riesgo para la vida o la salud de la madre.