WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 19, 2007.- El presidente estadounidense, George W. Bush, aseguró este lunes que la actual situación en Irak es difícil, pero se mostró convencido de que la guerra en dicho país árabe "se puede ganar". Bush leyó una declaración desde la Casa Blanca con motivo del cuarto aniversario del comienzo de la guerra en Irak, en la que agregó que el éxito en este conflicto es posible "pero tardará meses, no días ni semanas".
En su discurso el presidente también defendió su plan de enviar unos 21 mil 500 soldados adicionales, aprobado el pasado mes de enero, para defender y reforzar la seguridad en Bagdad y la provincia de Anbar.
En este sentido, subrayó que el conocido como Plan para Bagdad "necesitará más tiempo para que tenga efectos".
Bush predijo que quedan por delante "buenos y malos días a medida que el plan" se implante.
Por otro lado, el jefe de la Casa Blanca informó que esta mañana celebró una teleconferencia con el presidente iraquí Nuri Al Maliki y con el nuevo jefe de las tropas estadounidenses en Irak, el general David Petraeus.
En este sentido, dijo que había recibido señales positivas de sus conversaciones con ambos.
A su vez, el mandatario hizo referencia a la aprobación de un plan demócrata para retirar las tropas estadounidenses de Irak antes de septiembre de 2008 y que salió adelante en el Comité de Asignaciones Presupuestarias de la Cámara de Representantes, el pasado 15 de marzo.
La medida allana el camino para una votación en el pleno de la Cámara Baja, prevista inicialmente para esta semana.
En este sentido, Bush indicó que las consecuencias de una retirada prematura de Irak para Estados Unidos serían "devastadoras".