CIUDAD DEL VATICANO, mar. 21, 2007.- El Papa Benedicto XVI envió este miércoles sus condolencias al presidente ruso Vladimir Putin, y reveló sentirse "profundamente entristecido" por el derrumbe de una mina y el incendio de una casa de ancianos, ocurridos en Rusia. Un telegrama, firmado a nombre del Pontífice por el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, fue dado a conocer por la sala de prensa de la Curia Romana, en el que se expresó la cercanía espiritual de Benedicto XVI con familiares de las víctimas.
El escrito expresó la profunda tristeza por la grave tragedia ocurrida la víspera en la mina de carbón Novokuznetsk, en la región rusa de Kémerovo, donde murieron 105 personas, 97 fueron rescatadas con vida y cinco permanecen desaparecidas.
También lamentó el voraz incendio en una casa para ancianos en la villa Kamyshevatskaya, donde murieron 63 personas y un número aún sin precisar resultaron heridos.
"El Santo Padre expresa su cercanía espiritual a los ciudadanos golpeados de estos luctuosos eventos como también a la población entera de la Federación Rusa en estas horas de angustia mientras eleva al Señor de la vida fervientes oraciones", agregó.
El telegrama concluyó al ponderar que el Papa "formula vivos auspicios de pronta sanación de los heridos involucrados en los incidentes, envía sus sentidas condolencias a los parientes de las víctimas e invoca sobre todo abundante consuelo celestial".
Rusia vive este miércoles una jornada de luto nacional por el derrumbe de la mina de Novokuznetsk, por la explosión de gas metano, así como por el incendio de la casa de reposo de ancianos.