KATMANDÚ, Nepal, mar. 21, 2007.- Al menos 24 personas, entre ellas cinco mujeres, murieron este miércoles y otras 25 resultaron heridas en enfrentamientos entre militantes maoístas y miembros de un grupo nacionalista en la ciudad sureña nepalí de Gaur, informó hoy una fuente policial.
Los choques se produjeron cuando unos 700 maoístas y unos mil 500 militantes de la organización Madhesi Janaadhikar Forum (MJF, Foro para la defensa de los derechos de los Madesh) se dirigieron a un mismo lugar de reunión para celebrar sendos encuentros políticos.
La Policía realizó disparos al aire para detener los disturbios, en los que murieron 24 personas y resultaron heridas otras 25, algunas de ellas graves, informó el portavoz policial de Katmandú, Sushil Bar Singh Thapa.
Tras los hechos, las autoridades impusieron un toque de queda que se mantendrá vigente hasta mañana en esta ciudad de 28 mil habitantes, que está situada unos 150 kilómetros al sur de la capital y es la capital del distrito de Rautahat, limítrofe con la India.
Nepal ya había experimentado varios enfrentamientos entre los maoístas, que se encuentran en conversaciones para entrar a formar parte del Gobierno, y el MJF, que lucha en el sur por los intereses de la etnia madesh e intenta obtener autonomía política para el territorio.
A principios de este año los madeshi protagonizaron una revuelta que se cobró 25 vidas para pedir más representación parlamentaria, algo a lo que finalmente el Gobierno accedió.
La población del sur de Nepal, de origen indio, tiene una composición étnica diferente de los habitantes de las montañas, que dominan los organismos del Estado.
Los últimos disturbios coinciden con la huelga indefinida convocada por los empresarios de Nepal contra los maoístas, a los que acusan de llevar a cabo actividades de intimidación y extorsión contra los comerciantes del país.
La ex guerrilla maoísta firmó en noviembre un acuerdo con el Gobierno por el que se comprometió a abandonar las armas después de una década de guerra civil que se cobró unas 13 mil vidas.
El acuerdo contemplaba la incorporación de los rebeldes al Gobierno, algo que actualmente se está negociando, y la convocatoria de elecciones para una Asamblea Constituyente que decidirá si Nepal sigue siendo una Monarquía o se convierte en una República.