MOSCÚ, Rusia, abr. 7, 2007.- El millonario estadounidense de origen húngaro, Charles Simonyi, comenzó este sábado el quinto vuelo de un turista al cosmos en la nave rusa Soyuz TMA-10 con destino a la Estación Espacial Internacional.
La Soyuz TMA-10, en la que también viajan los cosmonauta rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, fue impulsada por un cohete Soyuz FG que despegó a las 17:31 GMT desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, en Asia Central.
Por segunda vez, la televisión rusa transmitió en directo el lanzamiento de un cohete con una nave tripulada, y por primera vez, la maniobra pudo observarse en tiempo real a través de Internet.
"El lanzamiento de la Soyuz TMA-9 transcurrió normalmente, todos sus sistemas funcionan normalmente y los tripulantes se sienten perfectamente", dijo un portavoz del Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia a la agencia rusa Interfax.
Durante la trasmisión televisiva en directo, se vio la ignición de los propulsores de cohete y cómo éste se perdía en el cielo, mientras una voz en el Centro de Control comunicaba: "El vuelo transcurre normalmente".
La televisión mostró también algunas imágenes desde la cabina de la nave, en las que se podía observar a los tres cosmonautas, entre los cuales empezaba a volar en la ingravidez un juguete de pelusa, y escuchar sus conversaciones con el centro terrestre.
Unos nueve minutos después del lanzamiento, la SoyuzTMA-10 se separó del cohete portador y se situó en una órbita transitoria de unos 200 kilómetros del altura.
A partir de ese momento, la nave con los cosmonautas comenzó su vuelo autónomo a la EEI, que sobrevuela la Tierra a una altura de 340 kilómetros y a la que se acoplará el próximo lunes a las 19:12 GMT.
Durante su permanencia de diez días en el espacio, Simonyi, de 58 años, desarrollará un ciclo de experimentos para agencias espaciales de varios países de Europa, entidades científicas y empresas comerciales, y ofrecerá entrevistas a través de Internet.
Los otros dos tripulantes de la Soyuz TMA-10, Yurchijin y Kótov, relevarán a dos miembros de la actual tripulación de la EEI, el ruso Mijail Tiurin y el estadounidense Michael López-Alegría, quienes regresarán a la Tierra junto con Simonyi en la nave Soyuz TMA-9, actualmente adosada a la plataforma orbital.