TEHERÁN, Irán, abr. 10, 2007.- El régimen iraní subrayó este martes su intención de llevar hasta el final su programa nuclear para convertirse en un Estado atómico y anunció que está "todo planificado" para instalar 50 mil centrifugadoras en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, lo que le daría la posibilidad de producir energía de uso civil pero también armas nucleares. Las autoridades de Teherán han optado por mostrar una imagen de fuerza y firmeza ante las resoluciones de la ONU e incluso, según algunos analistas, llegar a exagerar los avances de su tecnología nuclear para ofrecerlos como hechos consumados que tiene que aceptar Occidente.
Después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunciase el lunes que su país ha logrado producir combustible nuclear a escala industrial, el director de la Agencia Atómica del país, Gholam Reza Aghazadeh, aseguró hoy que el objetivo de la República Islámica "no es sólo la instalación de 3 mil centrifugadoras", sino que tienen "todo planificado para instalar 50 mil".
Con 50 mil centrifugadoras a pleno funcionamiento -lo que, según los expertos, requeriría todavía entre uno y dos años- Irán podría producir suficiente combustible nuclear para sus centrales atómicas de producción de electricidad, pero también para fabricar cabezas nucleares para sus misiles.
Nasser Soudani, un diputado del Parlamento iraní destacó hoy que en un "muy corto período" de tiempo su país "ha conseguido lo que los extranjeros predecían que tardaría 12 años en obtener", al tiempo que subrayó que Irán "está actualmente entre las diez potencias nucleares del mundo".
En el mismo sentido se pronunciaron hoy otros parlamentarios y dirigentes iraníes, así como muchos medios de comunicación nacionales, que destacaron que Irán ha dado un paso decisivo para convertirse en un Estado nuclear.
El ministro de Exteriores iraní, Manoucher Mottaki excluyó, por su parte, que su Gobierno vaya a suspender el enriquecimiento de uranio e instó a las potencias occidentales a "aceptar la nueva realidad" del desarrollo nuclear del país.
Mottaki recalcó que la suspensión del enriquecimiento "no es aceptable ni como condición preliminar de las negociaciones, ni como su resultado".
"Hemos sobrepasado esa fase", afirmó y dijo que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania "deben actuar en el marco de la nueva realidad".
"Si tienen algo nuevo que decir hemos afirmado siempre que estamos dispuesto a diálogos claros, integrados y sin pre-condiciones para buscar una solución", añadió el ministro.
Irán no ha informado sobre el número de centrifugadoras de que dispone actualmente en funcionamiento, aunque el principal negociador nuclear iraní, Ali Larijani, confirmó que habían inyectado gas exafluorido de uranio (UF6) a 3 mil unidades, lo que además es necesario para producir combustible nuclear a escala industrial.
Nadie sabe a ciencia cierta cuál es el estado actual de la capacidad nuclear iraní, aunque dos expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) llegaron hoy a Teherán para inspeccionar las instalaciones nucleares de Natanz, la planta más importante del país donde se enriquece el uranio para el resto de centrales.
Los inspectores deberán presentar un informe dentro de veinte días, en el que se prevé que detallen el número de centrifugadoras actualmente en funcionamiento en Natanz, instaladas a varios metros de profundidad bajo tierra y protegidas con muros de hormigón ante la eventualidad de un bombardeo aéreo estadounidense.
El vice-director del Organismo Atómico iraní, Mohammad Saedi, declaró que todas las actividades nucleares en la planta de Natanz, incluida la de enriquecimiento de uranio a escala industrial, "han sido completamente supervisadas" por los inspectores y las cámaras de la AIEA.