LIMA, Perú, abr. 21, 2007.- Luego de haber nacido con el llamado síndrome de la sirena, Milagros Cerrón Arauco, de casi tres años, logró dar sus primeros pasos tras la operación a la que fue sometida hace siete meses para separar sus piernas. Milagros caminó por sí sola en el jardín de su casa, acudió a clases como los demás niños y jugó con sus demás compañeros de escuela.
Los médicos que practicaron la cirugía, se muestran optimistas, pero aún faltan dos operaciones más por realizar, una para reconstruir su aparato urinario y otra para el aparato sexual. A Milagros se le reconstruyeron las caderas, las rodillas y los tobillos en la intervención de hace siete meses.
Nacida en un poblado muy pobre de los Andes peruanos, Milagros es un caso de entre 700 mil posibilidades de nacer con sirenomelía, una patología extremamente rara, que consiste en la fusión de los miembros inferiores y que ocurre normalmente durante las primeras semanas del embarazo. Sólo existen tres casos de este tipo en el mundo que lograron sobrevivir por largo tiempo luego de su nacimiento.
Cabe mencionar que el Ayuntamiento de Lima se hizo cargo de los gastos, debido a la extrema pobreza en que vive la familia de la pequeña.